El Cuadro 14.7 muestra que del total de mujeres de 15 a 24 años de edad, el 46.7 por ciento ya ha tenido relaciones sexuales. Este comportamiento es muy similar en el área urbana y en la rural (alrededor de 47%). Las mujeres de la Amazonía declaran haber tenido relaciones sexuales en mayor proporción (55.4%) que en la Costa (51.3%), Sierra e Insular (41.8% y 49.1%, respectivamente). En las provincias de Los Ríos, Manabí y Esmeraldas, la proporción de mujeres que ha tenido relaciones sexuales es mayor que en las demás, mientras que se observa menor experiencia sexual en Chimborazo y Cañar.

En el Cuadro 14.8 se observa que el 70.3 por ciento de mujeres de 20 a 24 años ya ha tenido relaciones sexuales, frente al 27.0 por ciento de las de 15 a 19 años, y como se esperaba, a medida que la edad aumenta el porcentaje de mujeres que ha tenido relaciones se incrementa, de 9.6 por ciento en mujeres de 15 años a 83.1 por ciento en las de 24 años de edad. En relación a los resultados de la encuesta de 1999, existe un incremento de 3 puntos porcentuales a nivel nacional entre las dos encuestas y se registra un incremento en las relaciones sexuales premaritales (30.0% contra 37.2%, respectivamente) (Datos no presentados).

También se observa que la población indígena declara en menor proporción haber tenido experiencia sexual (43.7%) frente a los demás grupos étnicos. El porcentaje de mujeres que ha tenido experiencia sexual se relaciona en forma inversa con el nivel educativo o económico, este último desciende del 55.0 por ciento entre las del quintil más pobre al 33.5 por ciento entre las del quintil más alto; y a mayor educación la proporción con experiencia sexual decrece (Cuadro 14.8).

De las mujeres de 15 a 24 años que han tenido relaciones sexuales (46.7%), el 37.2 por ciento declaró que la primera relación sexual fue premarital y el 9.5 por ciento marital (Cuadro 14.7). Para esta clasificación se define como relación premarital aquella relación sexual de las mujeres que nunca han estado casadas o unidas y para las que están casadas o unidas, las que dijeron que la primera relación sexual ocurrió antes de la fecha de la primera unión marital.
El 56.2 por ciento de mujeres de 20 a 24 años (Cuadro 14.8) declaró que su primera relación sexual fue premarital, y como se puede ver de acuerdo a la edad actual simple, la proporción de relaciones premaritales se va incrementando a medida que la edad aumenta. Se observa que las mujeres separadas, divorciadas o viudas evidencian en mayor proporción las relaciones premaritales que las actualmente casadas o unidas (77.8% contra 73.3%, respectivamente).

Gráfico 14.2
Primera experiencia sexual, por tipo de relación,
según quintil económico

El 56.7 por ciento de las mujeres sin instrucción ha tenido relaciones sexuales premaritales, comparado con el 29.9 por ciento de las que tienen instrucción superior. Con respecto al nivel económico, las mujeres del nivel más pobre (42.2%), muestran un mayor riesgo de tener relaciones sexuales premaritales que las del nivel más alto (28.6%) (Gráfico 14.2). En general, la proporción de relaciones sexuales premaritales es mayor que la de relaciones maritales en todas las variables presentadas en el Cuadro 14.8.

Del total de mujeres de 15 a 24 años, sólo el 27.3 por ciento dijo estar de acuerdo con las relaciones sexuales antes del matrimonio (datos no presentados). Sin embargo, en el Cuadro 14.9 se observa que la mayoría de las mujeres con experiencia sexual declaró haber tenido la primera relación sexual con su novio (68.7%). Un menor porcentaje reportó relaciones con amigos, familiares, o desconocidos. El resto de las mujeres dijeron haber tenido su primera relación sexual con su esposo (25.3%), lo cual se define como una relación marital. La proporción que declaró que la pareja era su novio, es menor en el área rural (60.6%), en la región Insular (64.0%) y en la población indígena (48.2%). La probabilidad de tener relaciones sexuales premaritales aumenta con el nivel educativo o económico, pero va disminuyendo cuando la edad a la primera relación sexual aumenta. Cabe aclarar que el 6.3 por ciento que se clasifica como premarital, a pesar de que las entrevistadas reportaron que fue con el esposo o compañero, corresponde a los casos en los cuales la fecha de la primera relación sexual fue anterior a la fecha de la primera unión.

Con respecto a quien decidió tener relaciones, el 76.8 por ciento dijo que la pareja tomó la decisión en conjunto, el 13.9 por ciento que su pareja le convenció y un 2.7 por ciento manifestó haber sido obligado por su pareja (datos no presentados).

Edad a la primera relación sexual

La edad a la primera relación sexual es un factor determinante de la fecundidad de los individuos, en el sentido que a medida en que se retrasa el inicio de las relaciones sexuales, se reduce el tiempo de vida reproductiva y el riesgo de tener un embarazo no deseado, embarazos de alto riesgo, abortos en condiciones riesgosas, hijos de madres solteras, ITS/VIH/SIDA, y aún de mortalidad materna.

Las cifras que muestra el Cuadro 14.10 indican que el 8.0 por ciento de mujeres de 15 a 24 años ha tenido relaciones sexuales antes de cumplir los 15 años, y esta cifra se va acumulando a 30.0 por ciento antes de los 18 años y llega a 46.2 por ciento antes de cumplir 25 años. En general, la proporción es más alta en la Amazonía (Gráfico 14.3). La población indígena muestra una menor proporción de iniciar las relaciones sexuales a edades más tempranas que los otros grupos étnicos. La edad a la primera relación sexual decrece a medida que aumentan los años de educación; es importante destacar que cuando es más bajo el nivel económico, las mujeres inician sus relaciones sexuales a más temprana edad.

Gráfico 14.3
Primera relación sexual antes de cumplir 18 años, por provincia.
(Mujeres de 15 a 24 años de edad)

La edad mediana indica que la mitad de las mujeres entrevistadas de 15 a 24 años, tuvo la primera relación antes de esa edad y la otra mitad después de esa edad. Para el área rural la edad mediana es menor que la urbana con casi un año de diferencia (18.7 años contra 19.3 años, respectivamente). La región Amazónica presenta la edad mediana más baja, mientras que la Sierra presenta la más alta. Es evidente que entre las mujeres con mayor educación es más tardío el evento de experimentar la primera relación sexual a más temprana edad (Cuadro 14.10), (Gráfico 14.4).

Gráfico 14.4
Mediana de edad (años) a la primera relación sexual,
según nivel de instrucción

Datos no presentados indican que la opinión de las mujeres de 15 a 24 años respecto a la edad ideal promedio para que una mujer o un hombre inicie las relaciones sexuales es de 20 y 19.5 años, respectivamente.

El Cuadro 14.11 presenta información sobre la edad a la primera relación sexual de mujeres de 15 a 24 años que han tenido relaciones sexuales, respecto a la edad que tenía la pareja con quién tuvo la primera relación sexual. Entre las mujeres que han tenido su primera relación sexual antes de cumplir los 15 años, el 21.4 por ciento de sus parejas tenía 15 a 17 años, el 26.3 por ciento 18 a 19 años, y el 43.5 por ciento tenía 20 años o más. Las mujeres que tuvieron su primera relación a los 20 a 24 años, el 57.4 por ciento la tuvo con parejas de su misma edad y un 34.0 por ciento con parejas mayores que ellas. En general, la edad de la pareja es mayor que la de las mujeres y la edad promedio de ellas fue de 16.2 años, mientras que la de sus parejas fue de 21.2 años. Esto significa que las mujeres tuvieron su primera relación sexual con parejas que en promedio eran al menos 5 años mayores a ellas.

Uso de métodos anticonceptivos en la primera relación sexual

Frente al grupo de mujeres sexualmente activas, se encuentra un gran desafío evitar embarazos no planificados. Una entrega oportuna de información de los distintos métodos anticonceptivos existentes, su eficacia, sus ventajas y desventajas, cómo obtenerlos y precauciones en su uso, ayudaría a evitarlos. El miedo a los efectos secundarios, o la falta de acceso a los anticonceptivos, disminuye la probabilidad de uso, además de la actividad sexual no frecuente o imprevista entre los/las jóvenes pueden representar un obstáculo para el uso constante de los anticonceptivos.

De las mujeres de 15 a 24 años de edad con experiencia sexual, el 13.5 por ciento declaró haber usado un método anticonceptivo en su primera relación sexual (Cuadro 14.12). El uso de métodos anticonceptivos en la primera relación es menor en el área rural, en la población indígena y en mujeres con menor instrucción, pero se observa que el uso se incrementa en la medida que aumenta el nivel educativo o económico (Gráfico 14.5). El 7.1 por ciento de mujeres cuya relación sexual fue antes de los 15 años usó algún método, y el uso se incrementa gradualmente hasta el 18.0 por ciento para las que tenían 20 a 24 años de edad.
De acuerdo a la clasificación de la primera relación sexual, el uso de métodos es mayor cuando la relación fue premarital que cuando ésta fue marital (14.5% contra 9.4%, respectivamente). Sin embargo, las mujeres que viven en Quito, Guayaquil y aquellas con nivel de instrucción superior declaran en mayor proporción el uso de métodos anticonceptivos, cuando la relación fue marital (32.9%), cifra notable que en este mismo grupo educativo es de 22 por ciento para sus relaciones premaritales.

Datos no mostrados indican que el uso de anticonceptivos durante la primera relación sexual se incrementó del 4.8 por ciento en 1994 a 10.5 por ciento en 1999 y ha subido al 13.5 por ciento en el 2004. El incremento es más notable en las primeras relaciones clasificadas como premaritales con cifras que van del 3.9 por ciento en 1994 a 14.5 por ciento en el 2004.

El método anticonceptivo más usado en la primera relación sexual fue el condón (6.7%), seguido por el retiro (3.1%) y las pastillas (1.4%). Los otros métodos que se mencionan, en una proporción menor, son la inyección, el ritmo, y los métodos vaginales. El uso del condón en la primera relación sexual es mayor en el área urbana, principalmente en Quito (15.3%). En la Amazonía (13.2%) es mayor que en las demás regiones. El uso del condón se incrementa a medida que el nivel educativo, el nivel económico y la edad a la primera relación aumentan (Cuadro 14.13). Cabe resaltar la influencia de la instrucción superior, cuyo uso anticonceptivo se discrimina así: condón (9.9%), pastillas (1%), inyección anticonceptiva (4%), retiro (3%) y ritmo (5.6%). También se debe mencionar que el uso en el grupo indígena es insignificante.

Gráfico 14.5
Uso de anticonceptivos en la primera relación sexual,
según características seleccionadas


En el Cuadro 14.14, se presentan las razones reportadas por las mujeres que no usaron métodos cuando su primera relación fue “premarital”. Las dos razones más frecuentes fueron: “no esperaban tener relaciones en ese momento” y que no “conocía métodos” (51.1% y 27.7%, en ese orden). La falta de conocimiento de métodos, es mayor en el área rural (40.9%), principalmente en el área rural de la Sierra (40.7%), en la Amazonía (45.8%), en la población indígena (62.8%), en mujeres sin instrucción (48.3%), en las del nivel económico más bajo (39.8%), y cuando la edad a la primera relación sexual es menor a los quince años (36.1%). Según el nivel de instrucción y la edad a la primera relación, el desconocimiento de métodos presenta una tendencia opuesta a la proporción que no esperaba tener relaciones sexuales en ese momento y es más evidente en el nivel educativo y económico más alto.

El Cuadro 14.15 presenta las razones para no usar métodos anticonceptivos para aquellas mujeres cuya primera relación sexual fue “marital”. La razón mencionada con mayor frecuencia fue que “no conocía métodos” (38.6%). Las mujeres del área rural reportaron un mayor desconocimiento que de la urbana (46.0% contra 29.4%, respectivamente). El desconocimiento disminuye en cuanto la edad a la primera relación se incrementa, y el nivel económico de la mujer es más alto. La segunda razón mas mencionada fue “quería embarazarse” (18.2%); esta razón aumenta con la edad que las mujeres tenían en ese momento. Es de resaltar que un 50.3 por ciento de mujeres que en ese momento tenían menos de quince años no usaron métodos anticonceptivos por que “no conocían métodos” y, a pesar de su edad, un 10.8 por ciento dijo que no usó porque “quería embarazarse”. Por otra parte, según el nivel de instrucción, el deseo de embarazo, agrupando ninguno / primario (52.7%) y las de secundaria / superior (24.5%) tiene altos valores.