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En el Ecuador,
las mujeres de 15 a 24 años de edad,
constituyen más de la tercera
parte (38 por ciento) de la población
clasificada como de edad fértil (mujeres
de 15 a 49 años de edad). Ellas representan
la próxima generación de madres,
trabajadoras y líderes del país,
que para cumplir con estos papeles de la mejor
forma posible, necesitan la guía y apoyo
de su familia, de su comunidad, y principalmente
de la aten- |
ción de un gobierno comprometido con su
desarrollo.
El impacto de la educación sexual en la mujer,
se refleja en la fecundidad, en la salud de las madres
y de los niños, en el conocimiento y uso de anticonceptivos,
así como en la prevención y control de
las infecciones de transmisión sexual. Son las
madres más educadas las que tienen hijos más
sanos y mejor alimentados y son aquellas las que terminan
al frente de la familia en el caso de hogares en donde
no existe la figura del padre. Aparte, existen una serie
de factores que influyen en los y las jóvenes
en el riesgo de iniciar su vida sexual a más
temprana edad y de este modo se incrementa el período
de exposición al riesgo de embarazos no deseados
o matrimonios fuera del contexto socio-culturalmente
aceptado, y además se generan expectativas poco
realistas sobre el comportamiento sexual de los y las
adolescentes y jóvenes del Ecuador.
Por esta razón en la ENDEMAIN 2004, se plantea
una vez más una serie de preguntas que permiten
determinar las actitudes y el comportamiento sexual,
la exposición al riesgo del embarazo a temprana
edad, la vulnerabilidad ante las infecciones de transmisión
sexual, y el uso de métodos anticonceptivos en
mujeres de 15 a 24 años.
Como se verá en los resultados,
menos de la mitad de las adolescentes y jóvenes
de 15 a 24 años de edad del país estudian,
se inician las relaciones sexuales cada vez más
temprano y en condiciones de inseguridad, y se tienen
embarazos que resultan en grandes consecuencias tanto
para sus madres como para sus hijos. Las mujeres con
niveles educativos bajos son las más expuestas
al embarazo, ya que presentan las mayores proporciones
de mujeres sexualmente activas y es también en
donde se observan los menores porcentajes de uso de
anticonceptivos. |