Esta sección tiene como propósito entender mejor las razones por las cuales las parturientas decidieron ir a un establecimiento de salud para dar a luz y sus apreciaciones de la atención recibida. Puesto que una mujer embarazada pudiera haber ido a un establecimiento de salud no solamente por voluntad sino por emergencia o presión familiar, se les preguntó las razones por las cuales fueron y, además, lo que les pareció bueno de dar a luz en el establecimiento seleccionado y lo que podría mejorarse.

Para no anticipar o pre-juzgar las posibles razones de haber escogido un establecimiento, se aplicaron estas preguntas en forma abierta, con opción de hasta tres respuestas. Luego de ingresar las respuestas textuales de las entrevistadas, se las codificó según el tema y, en el caso de tener muchos temas, se los agrupó en categorías más generales. Por ejemplo, en la pregunta sobre las razones por las cuales escogieron un establecimiento, se agruparon bajo la categoría “Factores económicos” respuestas como “Por la situación económica”, “En el hospital no se paga nada”, y “Lo que dan pañales y medicamentos gratis”. Para distinguirlas claramente del resto del texto a través del capítulo, estas categorías aparecen en cursiva, entre comillas (“ ”), y con la primera letra en mayúscula.

Razones por las cuales decidió ir al establecimiento en el cual dio a luz

A nivel nacional, la economía es la razón principal por la que las entrevistadas seleccionaron el establecimiento en el cual dieron a luz. Este factor fue expresado por 34.4 por ciento de las mujeres encuestadas (Cuadro 10.3). Dentro de la categoría de “Factores económicos” caben respuestas que dejan ver la importancia de recibir bienes y servicios, sin tener que pagar. Lo que sigue es “Confianza con el personal de salud o con el establecimiento”, expresado por un 23.2 por ciento de las encuestadas. Este factor destaca la importancia de la calidez y el trato humano a las parturientas; dentro de esta categoría entran respuestas como: “Le recomendaron amigos y familiares” e inclusive “Un familiar trabaja allí”. La percepción de la capacidad del establecimiento para manejar y resolver complicaciones y emergencias también parece ser un factor de selección importante, tal como indica el porcentaje de mujeres que señalan “Atención de emergencia”, “Seguridad en caso de una complicación”, y “Personal capacitado o experimentado”. Juntos, estos tres factores fueron manifestados como criterios de selección por un 34.5 por ciento de las encuestadas, llegando a ser de igual importancia que el factor económico.

Se destaca también que, a nivel nacional, el 14.1 por ciento de las encuestadas se refirió a la “Atención de emergencia” como la razón por la cual fue al establecimiento en el cual fue atendida. No queda siempre claro si las que mencionan este factor tenían la intención previa de dar a luz en casa, pero algunas respuestas indican que el parto empezó en casa y terminó en un establecimiento solamente después de haber surgido una complicación, por ejemplo: “No pudo dar a luz con partera, le llevaron a emergencia”, “No avanzó a dar a luz en casa”.

Es notable que “Factores económicos” es más señalado en las áreas urbanas que en las rurales y más en la Costa que en la Sierra (Cuadro 10.4). Además, se presenta mucho más fuerte entre las parturientas que dieron a luz en los establecimientos del MSP o los privados sin fines de lucro, que entre las que usaron otros públicos, o privados con fines de lucro (Cuadro 10.5).

Los factores de “Confianza” y “Buena atención” también salen más en las áreas urbanas, mientras los de “Atención de emergencia” o “Más seguro en caso de una complicación” se dan en las áreas rurales. La confianza parece tener más peso entre las usuarias de los establecimientos privados antes que de los públicos; así mismo, parece tener una relación estrecha con el nivel de instrucción y quintil económico, y una relación inversa con grupo étnico y paridad. “Atención de emergencia” tiene más peso entre las parturientas con menor nivel de instrucción y dentro de la población indígena, lo cual tiene sentido ya que ambas están más propensas al parto domiciliario (Cuadros 10.2 y 10.5).

Percepciones de lo bueno de dar a luz en el establecimiento en el cual fue atendida

En cuanto a lo bueno de haber dado a luz en el establecimiento al cual asistió, destaca claramente el “Personal pendiente, buena atención” enunciado por 57.9 por ciento a nivel nacional (Cuadro 10.6). Esta categoría comprende la percepción de una atención rápida, oportuna, de buena calidad técnica y con una preocupación constante por el bienestar de la parturienta y el recién nacido. En segundo lugar, pero a una distancia importante, viene “Amabilidad del personal y buen trato a las pacientes”, mencionado por un 17.0 por ciento de las encuestadas. Esta categoría se diferencia de la primera en el sentido de referirse más a las relaciones interpersonales y a la calidez humana, antes que a la eficiencia o la calidad técnica de la atención. Comentarios ilustrativos incluyen: “Tiene paciencia el médico” y “Le dan ánimo para estar tranquila en el momento del parto”.

Como es de esperar, el bajo costo de la atención (Factores económicos) es más predominante en las áreas rurales que en las urbanas (Cuadro 10.7), pero varía considerablemente por provincias, alcanzando su mayor nivel en El Oro (23.1%), Carchi (20.8%) y Cañar (20.3%), y su menor nivel en Imbabura (6.8%), Loja (9.8%), Los Ríos (10.2%) y Cotopaxi (10.7%). Lo contrario se ve en cuanto al “Personal calificado”, considerado por el 12.0 por ciento en las áreas urbanas y 7.6 por ciento en las rurales, el mismo que a nivel provincial oscila entre 2.3 por ciento en Imbabura y 19.2 por ciento en Manabí. “Buen aseo” como factor positivo es más resaltado en la región Insular y la Sierra (15.1% y 11.6%, respectivamente) que en la Costa y la Amazonía (8.6% y 8.3%, en ese orden). Asciende a 20.7 por ciento en Chimborazo y desciende a 4.4 en Esmeraldas y a 4.9 por ciento en Cotopaxi.

Como se aprecia en el Cuadro 10.8, el factor de “Personal pendiente, buena atención”, es ligeramente más elevado (62.8%) en los establecimientos de salud privados con fines de lucro, en comparación con el resto de los establecimientos. Además desciende a casi la mitad en las mujeres que no tienen ninguna instrucción (38.4%). La “Amabilidad del personal y el buen trato” ha sido mayormente percibida por las madres solteras y por las que tienen un solo hijo, en un 28.1 y 20.5 por ciento, respectivamente, a diferencia de las mujeres con 6 o más hijos que apenas alcanzan un 10.1 por ciento. “Factores económicos” les parecieron bueno a las mujeres que dieron a luz en un establecimiento del MSP en un 19.4 por ciento, así como también a aquellas que tienen 6 ó más hijos (27.3%). La importancia de este factor tiene un comportamiento inverso en relación a los quintiles económicos, puesto que en el quintil 1 (más pobre) inicia con un 19.6 por ciento y decrece a un 6.6 por ciento en las mujeres del quintil 5 (más rico). Por otro lado, el “Personal capacitado” es un factor que es más percibido en las mujeres que asistieron a dar a luz en establecimientos públicos diferentes al MSP, el mismo que incrementa su importancia en las mujeres con un mayor nivel de instrucción desde un 4.8 por ciento hasta un 13.0 por ciento.

Aspectos que deberían mejorar en el establecimiento en el cual dieron a luz

De las mujeres que dieron a luz a partir de enero del 2002, a nivel nacional, el 32.9 por ciento asevera que “No hay que mejorar nada, todo estuvo bien” con respecto a la atención que recibieron (Cuadro 10.9). Sin embargo, es preciso destacar que esta respuesta está muy relacionada con el tipo de establecimiento en el cual fue atendida la entrevistada; es mencionado por el 50.0 por ciento de las parturientas atendidas en establecimientos privados con fines de lucro y apenas 17.6 por ciento de las atendidas en establecimientos públicos que no sean del MSP (Cuadro 10.10).

Entre los aspectos de atención que se debe mejorar, 18.9 por ciento de las encuestadas a nivel nacional, manifiesta la importancia de “Tener todo lo necesario” en cuanto a infraestructura, equipos, insumos y medicamentos, como por ejemplo: “Falta equipo para cesárea” y “No hay anestesia para el parto”. La “Mejor atención al paciente” tiene un peso casi igual, puesto que es expresado por 18.8 por ciento de las encuestadas, con expresiones como: “Que atiendan rápido al paciente”, “Que los médicos den más atención a los recién nacidos”, “Que los doctores permanezcan más en las noches”, “Que las enfermeras estén atentas y no durmiendo”, “Que den explicación para atender al bebé” y “Atender las inquietudes que uno tiene”.

“Buen trato y amabilidad” es considerado, como un aspecto de atención que se debe mejorar, por 16.0 por ciento de las encuestadas a nivel nacional pero alcanza a 26.5 por ciento entre las mujeres atendidas en establecimientos privados sin fines de lucro y 19.8 por ciento entre las atendidas por el MSP (Cuadro 10.10). Así mismo, es mencionado por casi una tercera parte de las madres indígenas (27.6%). Comentarios representativos incluyen: “Preocuparse más de la atención en lo humano”, “Algunas enfermeras se portaban groseras”, “Ser más pacientes con las personas”, y “Mejorar el trato hacia las indígenas, no despreciarlas”. Cabe destacar que apenas 3.8 por ciento de las encuestadas atendidas en establecimientos privados con fines de lucro señala buen trato y amabilidad como una deficiencia en la atención.

Gastos para la atención obstétrica

La Ley de Maternidad Gratuita y Atención a la Infancia (LMGYAI) de Ecuador garantiza a toda mujer ecuatoriana “Una atención básica y gratuita de salud, orientada a la reducción de la mortalidad materno-infantil”. Esta Ley comprende la prestación de servicios “Gratuitos y de calidad” durante el embarazo, el parto y el postparto, a través de los establecimientos del MSP. En este contexto, la cifra más sobresaliente en cuanto a gastos durante el parto es que el 28.0 por ciento de las mujeres atendidas por el MSP reporta haber pagado la atención y el 26.1 por ciento reporta haber tenido que comprar insumos o medicamentos (Cuadro 10.13 y Gráfico 10.2). El 44.7 por ciento de las entrevistadas atendidas por el MSP afirman no haber tenido que hacer ningún gasto, lo cual señala que la Ley de Maternidad Gratuita todavía no se cumple en la mayoría de los casos. Cabe destacar que el 79.2 por ciento de las atendidas por el MSP asevera estar conforme con el gasto, lo cual puede indicar que la mayoría de la población o no está al tanto de su derecho a la atención gratuita o realmente no espera recibirla a pesar de lo que garantiza la Ley. En el quintil económico más pobre, el 33.7 por ciento de las encuestadas reporta no haber hecho ningún gasto, mientras en el quintil 2 (segundo más pobre) la cifra alcanza el 28.4 por ciento. El Cuadro 10.14 muestra a nivel nacional la diferencia en gastos reportados y la conformidad con estos gastos de acuerdo al lugar del parto (institucional o domiciliario).

Gráfico 10.2
Gastos para la atención del parto o para los insumos
o medicamentos, según lugar del parto

Percepción del tiempo esperado para ser atendida

Con respecto al tiempo esperado para ser atendida, no se evaluó la cantidad de tiempo que esperó la mujer, sino la percepción que ella tuvo frente a ese tiempo, puesto que lo que para una puede ser mucho, para otra puede ser poco, aunque el tiempo real sea igual. Como se aprecia en el Cuadro 10.15, a nivel nacional el 13.2 por ciento de las entrevistadas percibió haber esperado mucho tiempo mientras el 77.0 por ciento reporta haber esperado poco tiempo o haber sido atendida inmediatamente. La región Insular, la ciudad de Quito y las provincias de Carchi e Imbabura son las que mayores porcentajes registran de percepción de mucho tiempo esperado para ser atendidas, con un 20.8, 19.5, 19.3 y 18.5 por ciento, en ese orden. En las provincias de Chimborazo, Tungurahua, Cotopaxi y en la Amazonía, la percepción de las mujeres del tiempo esperado para ser atendidas es baja y se registran los más altos porcentajes de atención inmediata en el 75.1, 71.3, 69.4 y 67.3 por ciento respectivamente. Desde la óptica de características seleccionadas (Cuadro 10.16), las parturientas atendidas en establecimientos del MSP son las que más reportan haber esperado mucho tiempo (17.4%). Así mismo, más parturientas indígenas percibieron haber esperado mucho tiempo (19.8%) antes que las mestizas y las de otros grupos étnicos (12.9% y 12.4%, respectivamente).