Como
se mencionó anteriormente, el ingreso tardío al sistema
educativo está relacionado con altas tasas subsiguientes
de abandono escolar y con un mayor retardo en las edades en que
se completan los grados específicos. Los Cuadros
17.7 y 17.8
proveen mayor detalle sobre las edades al entrar al primer grado.
Para el total de hijos(as) de 6 a 14 años, las madres informaron
que el 11.0 por ciento comenzó el primer grado teniendo 7
ó más años de edad y otro 1.5 por ciento todavía
no había comenzado a estudiar el primer grado (o segundo
de educación básica). Estos porcentajes son similares
para ambos sexos, pero muestran importantes diferencias según
otras características establecidas en el Cuadro 17.8. La
diferencia más grande es según nivel educativo de
la madre. Entre las(los) niños cuyas madres no tienen educación
formal, el 31.5 por ciento no había comenzado el primer grado
o lo comenzó teniendo 7 ó más años cumplidos,
en comparación con sólo el 4.0 por ciento de niños(as)
cuyas madres tienen educación superior. Una situación
similar pero a la inversa se observa según el número
de hermanos(as): el 32.5 por ciento de los(las) niños(as)
con 7 ó más hermanos(as) comenzó el primer
grado a partir de los 7 años cumplidos o aún no lo
ha comenzado, en comparación con sólo el 6.5 por ciento
de los(las) hijos(as) únicos(as) o con sólo un(a)
hermano(a).
De
acuerdo a la información de la madre, el ingreso temprano
al primer grado (antes de los 6 años cumplidos), es bastante
común en el Ecuador. Del total de niños(as) de 6 a
14 años, el 21.8 por ciento entró al primer grado
antes de cumplir 6 años de edad. Aún en los grupos
con más desventajas sociales y económicas, los porcentajes
de ingreso a primer grado de educación básica antes
de cumplir los 6 años de edad son relativamente altos (16.8%
para quienes se ubican en el quintil económico bajo y 11.2%
para niños/as cuyas madres no tienen educación formal). |