A las mujeres entrevistadas que tuvieron nacidos vivos en los últimos cinco años se les preguntó para cada nacido vivo, si habían querido quedar embarazadas en ese momento, si hubiesen deseado esperar más tiempo, o si definitivamente no querían tener más hijos. Si la entrevistada contestó afirmando la primera de estas tres opciones, el nacimiento se clasificó como "planeado", si fue con la segunda como "deseado pero no previsto", y si fue con la tercera opción, como "no deseado".

En base a esta clasificación, a nivel nacional, el 63.6 por ciento de los nacimientos en el período 1999-2004 fue "planeado", el 17.6 por ciento "deseado pero no previsto" y el 18.7 por ciento "no deseado" (Cuadros 6.14 y 6.15). Se puede observar que el porcentaje “no deseado” aumenta con la edad y el orden de nacimiento. El porcentaje “no deseado” también es mayor entre los grupos de menor educación y del quintil económico más bajo. Los nacimientos informados como “deseado pero no previsto” son más probables entre las mujeres con menor edad y entre quienes tienen mayor escolaridad.

En el Cuadro 6.4 se presentaron los diferenciales en la TGF observada para el período de julio de 1999 a junio de 2004. Cada uno de los nacimientos en este período se clasificó como deseado o no deseado usando las definiciones para el análisis de Cuadros 6.14 y 6.15. En los Cuadros 6.16 y 6.17, la TGF observada está desglosada en fecundidad deseada y no deseada. La TGF deseada expresa el nivel de fecundidad que teóricamente resultaría si todos los nacimientos no deseados se hubieran evitado. La TGF deseada para el período 1999-2004 es de 2.6 hijos por mujer, la cual resulta ser un 21 por ciento menor que la TGF observada (3.3 hijos por mujer).

Considerando los datos según región, la TGF deseada y TGF no deseada es mayor en la Amazonía que en las otras regiones (3.0 y 1.2, respectivamente). La TGF deseada es mayor en áreas rurales que en urbanas (3.1 contra 2.3), pero la TGF no deseada es semejante (0.6 contra 0.8). Es notable que la TGF deseada de la Costa rural (3.4) sea mayor que la Sierra rural (2.8). Hay amplias brechas en las TGF deseada y no deseada según nivel de instrucción, grupo étnico y quintil económico (ver Gráfico 6.11). Por ejemplo, la TGF deseada es un nacimiento mayor para mujeres indígenas que para mestizas (3.5 contra 2.5), y la TGF no deseada es 0.8 nacimientos mayor (1.4 contra 0.6). Cabe mencionar que para los dos quintiles económicos más altos, la TGF deseada está bajo 2.0 (1.9 y 1.6 nacimientos deseados).

Gráfico 6.11
Tasa global de fecundidad (TGF), deseada y no deseada,
según características seleccionadas

El Cuadro 6.17 presenta tendencias en la TGF deseada y no deseada entre las encuestas de 1999 y 2004. Generalmente el comportamiento es semejante en los dos períodos (1994-1999 y 1999-2004). Las excepciones son que la TGF no deseada bajó entre encuestas en áreas rurales (de 1.2 a 0.8), en la Amazonía (de 1.8 a 1.2) y para mujeres sin instrucción (de 1.7 a 1.3), mientras que hubo un aumento en la TGF deseada en Guayaquil (de 2.1 a 2.5), en la región Insular (de 1.8 a 2.5) y para mujeres sin instrucción (de 3.9 a 4.4).

En el Cuadro 6.18 se muestra el porcentaje de mujeres casadas/unidas que quiere más hijos y que no quiere más hijos según las encuestas en 1999 y 2004. Se excluyen en el denominador las esterilizadas, las operadas por razones médicas y las menopáusicas. El porcentaje que quiere más hijos ha aumentado de 38.0 a 45.3 por ciento, y este cambio se nota en áreas urbanas (de 41.5% a 48.4%), rurales (de 33.2% a 41.1%) y en todas las regiones y dominios del estudio. El cambio es particularmente importante en Guayaquil donde el porcentaje que quiere más hijos ha subido de 36.6 a 52.5 por ciento. Las diferencias en 1999 según edad, nivel de instrucción y número de hijos se mantienen en 2004, pero para todos los grupos se observa un aumento en el porcentaje que quiere más hijos.