La salud es una necesidad básica de todos los ciudadanos que les permite vivir una vida social y económicamente productiva. Para proporcionar una vida sana a sus miembros, los hogares deben destinar recursos para mantener la salud o recuperarla en caso de enfermedad. El uso de recursos para la salud es asignado a costa de usos alternativos de gastos de consumo. Esta sección presenta estimados de la relación entre los gastos en salud del hogar y los gastos de consumo del hogar, ambos anualizados. Un objetivo es examinar la magnitud de la “carga financiera” de la salud en los hogares ecuatorianos. Vale mencionar que para este estudio, el gasto en salud no es incluido como un componente del consumo del hogar y, por tanto, no está incluido en el estimado de consumo total.

Se observa en el Cuadro 19.20 que el 12.9 por ciento de los hogares no gastó nada en salud durante el período anualizado. Para un 71.2 por ciento de hogares el gasto en salud representó menos del 10 por ciento del gasto total de consumo, mientras que para el 14.0 por ciento de hogares estos gastos en salud representaban entre el 10 y 19 por ciento del gasto total de consumo, y para el 5.8 por ciento de hogares entre el 20 y 29 por ciento. Se observa que para el 9.1 por ciento de hogares los gastos incurridos en salud representan el 30 por ciento ó más del gasto total de consumo del hogar.

Respecto al lugar de residencia, se observa que el porcentaje de hogares que gastó el equivalente a menos del 10 por ciento del gasto total de consumo, varía del 69.6 por ciento en el área rural al 72.3 por ciento en la urbana, y del 70.2 por ciento en la Sierra al 74.9 por ciento en la Amazonía. Con respecto a grupo étnico, cabe mencionar que el 27.2 por ciento de hogares de población indígena no gastó nada, mientras que otro 44.8 por ciento si gastó pero menos del 10 por ciento del gasto total de consumo. Se nota que a medida que aumenta el nivel económico, también se incrementa el porcentaje de hogares que gastó menos del 10 por ciento del gasto total de consumo. Con una excepción, se observa que la probabilidad de no gastar nada en salud aumenta en la medida que disminuye el nivel económico del hogar.

Los mayores porcentajes de hogares que tuvieron gastos en salud superiores al 30 por ciento de los gastos de consumo se observaron en las áreas rurales (10.5%), en la Sierra (10.9%), en los grupos mestiza (9.2%) y en grupo de menor nivel económico (13.3%). Finalmente, comparando los datos del quintil económico inferior con los del superior, se puede concluir que los hogares más pobres gastan más relativamente en salud, que los hogares más ricos (Gráficos 19.15 y 19.16).


Gráfico 19.15
Gastos más altos en salud respecto al total de gastos de
consumo de los hogares (*), por provincia

(*) Cuyos gastos de consumo se calcularon usando el cuestionario de consumo del hogar (versión larga)


Gráfico 19.16
Hogares en los que el gasto en salud es mayor al 30% del gasto de
consumo, según quintiles económicos