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todos los niños(as) de las mujeres entrevistadas, de 0 a
59 meses de edad, se les tomó una medida de peso y talla
en su lugar de residencia. Los resultados fueron comparados con
los valores de referencia internacionales del NCHS/CDC/OMS (con
base en niños(as) estadounidenses). Se utiliza como punto
de corte menos dos desviaciones estándar (<-2.0 DE), por
abajo del promedio, que es el valor actual y universalmente utilizado
para construir los indicadores antropométricos de desnutrición.
Los menores que se encuentren por debajo de ese límite se
consideran desnutridos. Además está informado el porcentaje
de niños(as) con menos de tres desviaciones estándar
(<-3.0 DE) el mismo que está clasificado como desnutrición
severa.
La
referencia internacional es una curva normal estándar. En
esta curva sólo el 2.3 por ciento de los niños en
una población está normalmente ubicado por debajo
de la -2 DE. Por tanto, estos indicadores son sólo puntos
de referencia para fines de comparación entre estudios y
entre poblaciones para ver el impacto final en el estado nutricional,
luego de intervenciones que promuevan el sano crecimiento. Estos
indicadores no deben ser usados para la vigilancia y promoción
sistemática del crecimiento de cada niño. Por ejemplo,
habrá niños(as) (muchos de ellos genéticamente
altos) por arriba de ese punto que también podrán
estar desnutridos, ya que tienen un historial de pérdida
de crecimiento, pero al momento de la medición no han sobrepasado
ese límite convencional. El proceso de desnutrición
se inicia desde que el niño no gana el peso esperado para
su edad, no importa si está por arriba o debajo de –
2 DE. Para esto, los valores clave son el peso anterior y actual
del niño.
Desnutrición
crónica (Talla baja)
Los
datos de las primeras dos columnas de los Cuadros
12.9, 12.10
y 12.11,
contienen el indicador talla para edad para los niños de
0 a 59 meses de edad. Cuando la relación de talla por edad
está por debajo de –2.0 DE representa un retardo en
la estatura (desnutrición crónica), que puede ser
consecuencia de una mala dieta o de la incidencia de infecciones.
El valor observado de la desnutrición crónica a nivel
nacional es de 23.2 por ciento, lo que indica que por cada 100 niños
menores de cinco años, existen 23 niños que están
sufriendo condiciones adversas en su crecimiento, condiciones que
generalmente están asociadas a una situación precaria
social y económica. Dentro de este grupo, el 5.9 por ciento
cae por debajo de –3.0 DE en la población de referencia.
Este grupo está clasificado con desnutrición crónica
severa.
La
desnutrición crónica en el área rural (30.7%),
es 81 por ciento más alta que en la urbana (17.0%) y el indicador
de la región Sierra (32.0%) es casi el doble que el de la
Costa (15.7%) (Cuadro 12.9). La Amazonía presenta un 22.7
por ciento de talla baja, mientras la Insular presenta un 5.8 por
ciento. Todos los dominios en la Costa tienen niveles menores de
talla baja que los dominios de la Sierra. Un hallazgo sorprendente
es que el porcentaje en Quito (30.2%) es mayor que el porcentaje
del resto urbano de la Sierra (19.3%). Considerando las provincias,
las que tienen valores más altos son Tungurahua, Bolívar,
Cañar, y Chimborazo, en las cuales cerca del 40 por ciento
de los niños(as) están clasificados con desnutrición
crónica (Gráfico 12.3). Hay cuatro provincias en dónde
más de 10 por ciento están clasificados con desnutrición
crónica severa: Cotopaxi, Bolívar, Cañar, Azuay
y Chimborazo. Cabe mencionar que en el dominio Sierra rural, el
12.1 por ciento está clasificado con desnutrición
crónica severa.
Gráfico
12.3
Desnutrición crónica (talla para edad), por provincia
(Niños(as) de 0 a 59 meses de edad)
 |
Con
relación al nivel de instrucción de la madre, se puede
mencionar que la desnutrición de los niños(as) cuyas
madres no tienen educación formal es tres veces mayor (38.1%)
que la estimada para los niños(as) de madres con instrucción
superior y más de dos veces que la estimada para niños(as)
de madres con instrucción secundaria (Cuadro
12.10). La desnutrición crónica está muy
relacionada con el nivel económico del hogar. El porcentaje
para el quintil económico bajo (30.0%) es mayor que para
el quintil intermedio (17.3%) y mucho más que del quintil
alto (11.4%) (Gráfico 12.4). El porcentaje para hijos(as)
de madres indígenas (46.7%) es mucho mayor que para los otros
grupos étnicos, los cuales varían entre 14.0 y 21.2
por ciento. Esto es consistente con el porcentaje alto para el dominio
Sierra rural y para las provincias de la Sierra que tienen altos
porcentajes. Cabe destacar el particularmente alto porcentaje de
hijos(as) de madres indígenas clasificados con desnutrición
crónica severa (16.9%).
El
porcentaje con baja talla para edad aumenta con la edad del niño
(Cuadro 12.11).
Asciende del 3.1 por ciento entre los niños(as) menores de
6 meses a 28.5 por ciento entre los que tienen 12 a 23 meses y se
mantiene aproximadamente en este nivel entre los 24 y 59 meses de
edad. El problema de la desnutrición crónica es mayor
entre los niños(as) que no fueron pesados al nacer (34.0%)
y los de bajo peso al nacer (32.1%), el cual es consistente con
los datos según clasificación de la madre y el tamaño
del niño al nacer. También, la desnutrición
crónica es más alta para niños(as) con intervalos
íntergenésicos cortos y órdenes de nacimiento
alto. No existe diferencia significativa según el sexo de
los niños.
Gráfico
12.4
Desnutrición crónica (talla para edad) en menores
de 5 años,
según características seleccionadas
Desnutrición
global (Bajo peso)
La
tercera y cuarta columnas de los Cuadros
12.9, 12.10,
12.11 y
Gráfico 12.5, contienen el indicador peso para la edad, que
caracteriza la desnutrición global (bajo peso). Este indicador
refleja principalmente baja talla para edad cuando se encuentra
poca desnutrición aguda. Los resultados muestran que en el
Ecuador, el 9.4 por ciento de los niños(as) menores de cinco
años presentan bajo peso para su edad y el 1.3 por ciento
está clasificado como desnutrición global severa.
Las
diferencias ya mencionadas para desnutrición crónica
(baja talla para edad) están repetidas para desnutrición
global (bajo peso para edad), pero los diferenciales no están
tan pronunciados para la desnutrición global. Por ejemplo,
en el Cuadro
12.10 la diferencia en desnutrición crónica para
hijos(as) de mujeres indígenas y mestizas es de 25.2 puntos
porcentuales (46.7% contra 21.2%), mientras la diferencia para desnutrición
global es de 6.6 puntos porcentuales (15.3% contra 8.7%).
Gráfico
12.5
Prevalencia de bajo peso para edad, por provincia.
(Niños(as) de 0 a 59 meses de edad)
Desnutrición
aguda
Los
datos de la quinta y sexta columnas de los Cuadros
12.9, 12.10
y 12.11
contiene el indicador bajo peso para talla, que representa delgadez
o emaciación. Al contrario, cuando este indicador es alto
representa obesidad. En el país, sólo el 1.7 por ciento
de los niños(as) menores de cinco años de edad tiene
un valor de peso para talla que está por debajo de –2.0
DE, porcentaje que es menor al esperado en la población de
referencia (2.3%), lo que refleja que no existe mayor problema de
emaciación en el Ecuador. El porcentaje con bajo peso para
la talla asciende del 2.1 por ciento entre niños(as) de 0
a 5 meses a 4.5 por ciento entre los que tienen 12 a 23 meses, pero
desciende a 0.5 por ciento entre los de 48 a 59 meses de edad.
Comparación
con otros países en la región
El
Cuadro 12.12
muestra que el Ecuador tiene valores en los tres indicadores antropométricos
semejantes a otros países de la región. La baja talla
para la edad para Ecuador (23.2%) es un poco menor que el valor
de las últimas encuestas en Perú y Bolivia, 25.4 y
26.5 por ciento, respectivamente, pero mayor que Colombia (13.5%)
y El Salvador (18.9%). Todos los países tienen menos que
2.3 por ciento con bajo peso para la talla, lo cual indica que no
hay mayor problema de desnutrición aguda.
Evaluación
de la calidad de los datos antropométricos
Para
la evaluación de los datos nutricionales de los niños
menores de cinco años de edad, en el Cuadro
12.13 se muestran varias estadísticas que describen la
distribución de los puntajes z para la encuesta. Los valores
extremos de los puntajes z (por ejemplo menos de – 4.0 DE
o más de 4.0 DE) no son aceptables biológicamente
y es usual que reflejen un error en la medición del niño(a),
en el registro o en el ingreso de datos. El Cuadro
12.13 y Gráficos 12.6 y 12.7 muestra que muy pocos niños
presentan valores inaceptables para la encuesta, indicando que la
medición en general fue conducida cuidadosamente. Todos los
análisis nutricionales presentados en esta sección
excluyen los niños(as) con estos valores extremos.
El promedio de los puntajes z en la población de referencia
es 0.0. Los promedios de los puntajes z para la encuesta, mostrada
en el Cuadro
12.13, son mucho menores que cero para talla para edad y peso
para edad, pero muy cercano a cero el de peso para talla. Este resultado
es consistente con los mostrados al principio de esta sección,
donde se plantea que una proporción significativa de niños(as)
presenta desnutrición crónica o global, pero no aguda.
En la población de referencia, la desviación estándar
de los puntajes z es 1.0. En esta encuesta, las desviaciones estándar
son alrededor de 1.0 para los tres indicadores. Este es un resultado
importante porque una desviación estándar considerablemente
arriba de 1.0 indica que las mediciones no fueron hechas con precisión.
Generalmente, se consideran aceptables las desviaciones estándares
por debajo de 1.4. En resumen, los datos de nutrición a través
de los indicadores antropométricos resultan ser de alta calidad
para esta encuesta.
Gráfico 12.6
Distribución porcentual de los puntajes-z para
los tres indicadores antropométricos
Gráfico
12.7
Indicadores antropométricos
Promedio del puntaje Z por edad en meses
Niños de 0 a 59 meses de edad
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