La
talla de la mujer de edad reproductiva es importante porque se encuentran
asociaciones entre la talla materna y el peso del niño al
nacer, la supervivencia infantil, las complicaciones del embarazo
y parto, y la mortalidad materna, (PAHO 1991; Goodhart et al. 1980).
Se considera que el punto de corte para la determinación
de los grupos de riesgo fluctúa entre los 140 y los 150 centímetros
como valor critico. En los Cuadros
12.16 y 12.17
se presentan los resultados para las mujeres que tuvieron al menos
un hijo(a) menor de 5 años de edad. Se presentan, por características
seleccionadas, el promedio de la talla y el porcentaje de mujeres
por debajo de 145 centímetros.
La
estatura promedio de las mujeres con hijos(as) menores de cinco
años es de 151.2 centímetros, y se encuentra el 13.8
por ciento con una estatura menor de 145 cm. Enfocando en el porcentaje
con estatura menos de 145 centímetros, hay mayor presencia
de este problema en la Sierra que la Costa (17.0% contra 10.5%)
y especialmente en las provincias de Azuay, Bolívar, Chimborazo
y Cotopaxi (Cuadro 12.16). La estatura promedio y el porcentaje
con menos de 145 cm. están relacionados con las características
seleccionadas en el Cuadro
12.17. Las mujeres con educación superior tienen en promedio
6.5 centímetros más de talla que las mujeres sin educación,
y las mujeres en el quinto quintil económico 3.9 cm más
que mujeres en el primer quintil. Hay evidencia que las cohortes
de mujeres nacidas más recientemente son más altas
que las cohortes nacidas en el pasado. La talla promedio ha subido
2.9 centímetros entre las mujeres de 45-49 y las de 15-19
años de edad. Mientras el 12.6 por ciento de madres mestizas
tienen estatura menor de 145 centímetros, el 28.9 por ciento
de las madres indígenas tienen este factor de riesgo. |