El estado nutricional de la mujer antes del embarazo es uno de los determinantes de la culminación del parto y del bajo peso al nacer de los hijos. Los riesgos de parto prematuro son menores en mujeres con buen peso antes de la gestación. Así mismo, la ganancia de peso durante la gestación es un buen indicador del grado del desarrollo del niño(a), pero para ella es importante conocer su peso de base. Este conocimiento es esencial debido a que mujeres delgadas necesitan ganar más peso durante la gestación que mujeres con peso normal, para asegurar un embarazo viable y mejores posibilidades de sobrevivencia para los hijos(as). En general, el peso antes de la gestación es un buen dato pronóstico para el bajo peso al nacer y de mortalidad infantil.

La prevalencia de obesidad sigue aumentando en Latinoamérica y es un problema importante de salud pública en todo el mundo. La obesidad aumenta los riesgos de muchas enfermedades serias, incluyendo diabetes, hipertensión arterial, enfermedades cardiovasculares, y algunos cánceres. Watkins et. al (2003) han notado que el riesgo de defectos de nacimiento (defecto de tubo neural, espina bífida, defectos de corazón y otras anomalías) sube con la presencia de obesidad materna pregestacional.

El índice de masa corporal (IMC) permite medir la delgadez y obesidad controlando la talla. El IMC usado en este análisis es definido como el cociente del peso en kilogramos dividido por el cuadrado de la talla en metros. El IMC con valor menos de 18.5 indica bajo peso, 18.5-24.9 indica límites de peso normal, de 25.0-29.9 señala sobrepeso y un IMC de 30.0 o más determina obesidad.

Los Cuadros 12.14 y 12.15 demuestran la distribución porcentual de IMC para mujeres quienes tuvieron al menos un(a) hijo(a) menor de 5 años de edad al momento de la encuesta, excluyendo las embarazadas en ese momento. Generalmente, no se observa mayor problema de bajo peso (1.9%) pero 40.4 por ciento de las madres estaban clasificadas con sobrepeso y otro 14.6 por ciento como obesas, de modo que 55.0 por ciento tienen un peso más que normal para su talla. Enfocando en obesidad, la prevalencia de este problema es mayor en áreas urbanas que rurales (16.4% contra 12.1%) y es mayor en la Costa que en la Sierra (16.5% contra 12.4%). El porcentaje de obesidad aumenta sistemáticamente con la edad de la mujer de 4.8 por ciento para las de 15-19 años a 25.0 por ciento para las de 35-39 años de edad. La obesidad es más común en las madres mestizas y las blancas (15.1% y 17.9%, respectivamente) que en las madres indígenas (7.4%).