A las mujeres en unión de 15 a 49 años de edad que no estaban usando anticonceptivos y que no tenían problemas para quedar embarazadas, se les preguntó si deseaban usar anticonceptivos en el presente o en el futuro y, a quienes respondieron afirmativamente, se les preguntó qué método preferirían y dónde lo obtendrían.

En el Cuadro 8.7 y Gráfico 8.1 se puede observar que a nivel nacional, el 48.3 por ciento de las mujeres desea usar anticonceptivos, el 10.3 por ciento en el presente y el 38.0 por ciento en el futuro. Las mayores proporciones se encuentran en el área urbana (49.1%) y en las provincias de Carchi (60.9%), Manabí (59.0%) e Imbabura (53.3%).

En el Cuadro 8.8, se aprecia que el deseo de usar es mayor entre la población mestiza que en la población indígena (49.4 vs. 42.3%), y desciende del 77.5 por ciento entre mujeres en unión de 15 a 19 años a sólo el 3.3 por ciento en aquellas de 45 a 49 años. En cuanto al número de hijos vivos, los datos indican que el deseo de usar es mayor entre quienes no tienen o tienen sólo un hijo, en comparación con las que tienen 2 ó más hijos. También puede apreciarse que el deseo de usar resulta ser mayor entre las mujeres con estudios secundarios (56.9% a 59.4%) y entre las de quintiles económicos 1 a 3 (49.6% a 53.9%).

Gráfico 8.1
Deseo de usar anticonceptivos,
según área y grupo étnico

Los cuatro métodos con mayor demanda potencial son la inyección (19.2%), la esterilización femenina (16.2%), el DIU (15.5%) y las pastillas (13.3%), cada uno con efectividad alta (Cuadros 8.9 y 8.10). La inyección es el método de mayor preferencia entre mujeres que viven en Guayaquil, en la provincia de Cañar, entre las más jóvenes, en aquellas sin hijos o sólo un hijo vivo, y en las que tienen estudios secundarios. El deseo de usar la esterilización femenina alcanza su mayor mención entre mujeres que viven en Quito y en las provincias de Tungurahua, Loja, Pichincha y Manabí. También la preferencia es alta entre mujeres de 30 a 39 años de edad, las que tienen 4 ó 5 hijos y las sin educación formal. La demanda para el DIU llega a su máximo en la provincia de Pichincha, mientras que la demanda para las pastillas es mayor en Esmeraldas. Por otra parte, es importante comentar que los porcentajes más altos de mujeres que desean usar, pero al momento de la entrevista no sabían por cuál método decidirse, se encuentran principalmente en el área rural, en la población indígena, y entre mujeres de 15 a 29 años, y los porcentajes más bajos en aquellas con 40 a 49 años, que tienen 5 ó más hijos, y entre mujeres de niveles de instrucción bajos.

En el Cuadro 8.10 se evidencia que la inyección y las pastillas son los métodos preferidos por las mujeres de 15 a 24 años, mientras que la esterilización femenina por mujeres de 30 a 39 años y las que tienen con 4 ó más hijos vivos. El DIU es más preferido por mujeres ubicadas en los quintiles económicos 1 a 4.

A las mujeres que deseaban usar un método moderno, se les preguntó si sabían en dónde pueden obtener su método preferido. En general, el 84.2 por ciento tenía conocimiento de una fuente (Cuadro 8.11). La probabilidad de no conocer una fuente fue mayor en la población indígena, en mujeres de 15 a 19 años de edad, en las sin educación formal y en las que preferían usar el método anticonceptivo Norplant.

En el Cuadro 8.12 y Gráfico 8.2 se presenta la fuente a la que irían las mujeres que reportaron deseo de usar anticonceptivos modernos en el presente o en el futuro, por área de residencia y región. El MSP es la fuente potencial más mencionada por el total de mujeres (44.5%) y es la primera fuente en ambas áreas de residencia y en cada región. Las farmacias particulares se ubican en segundo lugar (19.1%), seguidas por APROFE (14.6%). Las clínicas y médicos privados se ubican en el cuarto lugar con el 11.4 por ciento de la demanda potencial.

Gráfico 8.2
Método anticonceptivo preferido y fuente donde
iría para obtener el método

El MSP es la fuente más identificada por las mujeres que desearían usar la esterilización femenina y el DIU, y la segunda fuente potencial para las que desearían usar las pastillas y la inyección (Cuadro 8.13). Las farmacias particulares son la primera fuente para pastillas e inyección, mientras que APROFE ocupa primer lugar con respecto a Norplant. Las clínicas y médicos privados son la segunda fuente potencial para las mujeres que desearían usar la esterilización femenina y CEMOPLAF la segunda fuente para las que desearían usar Norplant.

Las usuarias potenciales de métodos modernos y que conocen al menos una fuente, estiman que tardarían 38.0 minutos para trasladarse de su hogar a la fuente de anticonceptivos (Cuadro 8.14). El tiempo requerido para llegar a una fuente es menor para las mujeres que viven en el área urbana (28.2 minutos) que para las del área rural (51.7 minutos). El tiempo promedio de viaje a una fuente varía según método preferido, de 24.6 minutos para las mujeres que desearían usar las pastillas a 55.4 minutos para las que desearían usar Norplant. Para cada método presentado, el tiempo promedio a la fuente es menor para mujeres que viven en el área urbana que para las de la rural.