En los Cuadros 5.4 y 5.5 se presentan las distribuciones de los(as) nacidos(as) vivos(as) en los cinco años anteriores a la encuesta, por área, región, dominio de estudio y provincia, según características de la madre y del nacimiento, además de una distribución sobre el intervalo previo al nacimiento.

A nivel nacional, el 85 por ciento de los nacidos vivos son de mujeres casadas o unidas y un 5 por ciento de madres solteras. Uno de cada cinco nacimientos son de mujeres menores de 20 años, dos de cada cuatro de mujeres de 20 a 29 años y uno de cada cuatro de madres entre 30 y 39 años de edad.

Gráfico 5.3
Nacidos vivos, por área de residencia, según
grupo étnico y quintil económico

Más de la mitad de los nacidos vivos en los cinco años anteriores a la encuesta son de mujeres sin instrucción o con nivel primario, el 38 por ciento de madres con nivel secundario y el 11 por ciento de mujeres con instrucción superior. El 79 por ciento de los nacidos vivos es de mujeres que se declararon mestizas, un 11 por ciento de indígenas y el restante 10 por ciento se reparten mujeres de los grupos étnicos blanco y otro, en el cual está incluida la población negra (Gráfico 5.3).

Cerca de la tercera parte de los nacidos vivos en el período son del orden de nacimiento primero, y más de la mitad lo son entre el orden segundo y cuarto. Conforme a lo esperado, más nacimientos ocurren del sexo masculino, excepto en Galápagos que dado el bajo número de nacimientos ocurrió lo contrario. El 26 por ciento de los nacimientos ocurrieron antes de haber transcurrido 24 meses del nacimiento anterior, intervalo corto que tiene repercusiones en la salud y la fecundidad, un 38 por ciento entre 24 y 47 meses, y el restante 36 por ciento entre 48 y más meses.

A nivel de área, región y dominio de estudio, es de destacar los más altos porcentajes de hijos de madres solteras y de mujeres con bajos niveles de instrucción el área rural, la Sierra y sectores rurales de esta misma región; en este último caso, también el área rural de la Costa. Como se presupone, mayor número de nacidos vivos de madres indígenas se encuentra en área rurales, especialmente de la Sierra y en la Amazonía. El 65 por ciento de los hijos nacidos vivos en la Amazonía son de madres ubicadas en los quintiles económicos más bajos, siendo más grave esta situación en el área rural de la Sierra (72%) y principalmente en sectores rurales de la Costa (85%).

A nivel provincial (Cuadro 5.5) sobresale la mayor frecuencia de nacidos vivos de madres solteras en Carchi, Cotopaxi, Bolívar y Loja. Mayores porcentajes de hijos de mujeres menores de 20 años en Cotopaxi, Esmeraldas y Los Ríos, y de mujeres de 40 a 49 años de edad en Imbabura, Chimborazo, Cañar, Loja y Esmeraldas. Hijos de madres con bajos niveles de instrucción (ninguno y primario) son más frecuentes en provincias de la Sierra, especialmente en Imbabura, Cotopaxi, Bolívar, Chimborazo, Cañar y Azuay.

Los mayores porcentajes de nacidos vivos de madres indígenas se evidencian principalmente en provincias de la Sierra, entre las cuales sobresalen Imbabura, Cotopaxi, Bolívar, Chimborazo y Cañar. En la provincia de Esmeraldas es evidente el alto porcentaje de hijos de madres de raza negra, el cual se encuentra en alrededor del 40 por ciento.

Más de la mitad de los nacidos vivos en las provincias de Carchi, Cotopaxi, Bolívar, Chimborazo y Los Ríos, son de madres que se ubican en el quintil económico más pobre, y sobrepasa el 65 por ciento considerando los quintiles 1 y 2, en las provincias de Carchi, Cotopaxi, Bolívar, Chimborazo, Cañar, Loja, Esmeraldas, Manabí y Los Ríos.

En el Cuadro 5.6 se compara la distribución de las mujeres de 15 a 49 años de edad con la distribución de los(las) hijos(as) nacidos(as) vivos(as) en el período julio de 1999 a junio del 2004, según área, región y nivel de instrucción de la madre. Puede observarse que la distribución de los(las) nacidos(as) vivos(as) es diferente a la distribución de las mujeres, lo cual es el resultado de los diferenciales en la fecundidad entre los distintos grupos de mujeres.

Con respecto al área de residencia, el 54 por ciento de mujeres viven en al área urbana y su complemento (46%) en la rural, pero las primeras aportan el 45 por ciento de los nacimientos y las segundas el 55 por ciento. Con respecto a la región de residencia, las mujeres que más nacimientos aportan, en términos relativos, son las que viven en la Amazonía y en la Costa, ocurriendo lo contrario con mujeres residentes en las regiones Insular y Sierra. En la Costa las mujeres representan el 37 por ciento y aportan con el 40 por ciento de los nacimientos, en cambio en la Sierra representan el 56 por ciento y su aporte es del 52 por ciento de nacimientos (Gráfico 5.4).

En relación con la instrucción de las mujeres, aquellas que tienen bajos niveles de escolaridad (ninguno y primario) representan el 40 por ciento del total y aportan con más de la mitad de los nacimientos (51%); en el caso contrario, el restante 60 por ciento de mujeres con nivel de instrucción secundario o superior, aportan con menos de la mitad de los nacimientos (49%) (Gráfico 5.4). Los diferenciales en la fecundidad, según éstas y otras características seleccionadas de las mujeres, serán analizados en el capítulo 6 de este informe.

Gráfico 5.4
Mujeres entrevistadas y nacidos vivos,
según área y nivel de instrucción de la madre