De acuerdo a las estimaciones y proyecciones demográficas (INEC, CEPAL, 2003), se espera que la población ecuatoriana alcance los 17.1 millones en el año 2025, significando un aumento de aproximadamente 4.8 millones, respecto al tamaño estimado para el 2000. La tasa global de fecundidad descendería de 2.8 a 2.1 hijos por mujer; y se espera una ganancia en la expectativa de vida de 3 años. Es decir, el tamaño de familia se reducirá al igual que las probabilidades de muerte, especialmente de la población menor a un año de edad. La disminución prevista en la fecundidad contribuirá a atenuar el ritmo de crecimiento demográfico, pero éste se verá compensado, en parte, por la mayor sobrevivencia de la población, de modo tal que la tasa de crecimiento disminuirá de 1.5 por ciento a 1.1 por ciento en el transcurso de los próximos 25 años.

Este proceso de crecimiento, involucra algunas modificaciones en la estructura por edad de la población. La proporción de menores de 15 años disminuirá continuamente durante el período de proyección, contrariamente a lo observado con los mayores de 15 años, lo que inducirá a la continuación del proceso de envejecimiento "relativo", que se traducirá en el incremento de la edad mediana y la disminución del índice de dependencia demográfica. La población en edad de trabajar (15-64 años de edad), sería la que manifieste mayores tasas de crecimiento. El grupo poblacional que sobrepasa los 64 años casi triplicará su tamaño, lo cual obliga a la planificación e implantación oportuna de programas destinados a la "tercera edad".

Como hipótesis, se calcula que el país podría llegar a una combinación de fecundidad y mortalidad tal que, en promedio, cada mujer tenga alrededor de 2 hijos en el año 2025, y de ellos, al menos una hija que la reemplace en su función reproductiva. De ser así, se llegaría a una tasa de crecimiento "cero" y a una población estacionaria límite que luego sufriría pocas variaciones. Sin embargo, por su distribución por edades aún juvenil, esta situación se alcanzaría muchos años después, probablemente con posterioridad al año 2050.