Para indagar sobre la inscripción de los nacimientos ocurridos en el período de julio de 1999 a junio de 2004, a las madres se les preguntó si después de haber nacido el niño seleccionado había sido inscrito en el Registro Civil. Adicionalmente, para los niños que murieron después, a las madres se les preguntó si el fallecimiento también fue inscrito en esa institución.

En los Cuadros 13.3 y 13.4, se observa que el 84.9 por ciento de los hijos fue inscrito en el Registro Civil. El porcentaje inscrito fue ligeramente mayor en el área rural que con respecto a la urbana (85.3% contra 84.6%), y varía del 96.3 por ciento en la provincia de Chimborazo, al 73.4 por ciento en Los Ríos.

La probabilidad de ser inscrito disminuye en la medida que aumenta el orden de nacimiento, del 88.1 por ciento entre hijos del primer orden al 79.2 por ciento entre hijos del sexto o mayor orden de nacimiento (Cuadro 13.4). No se observan mayores diferencias según nivel educativo o el económico de la madre, aunque en ambos casos los datos indican que a mayor nivel aumenta también la probabilidad de registrar el nacimiento (Gráfico 13.1).

De los 102 hijos que murieron en un período después de su nacimiento vivo, el 68.0 por ciento de las defunciones fue inscrito en el Registro Civil, cifra que asciende al 80.7 por ciento en el área urbana y se reduce al 52.2 por ciento en la rural (datos no presentados).

Gráfico 13.1
Nacimientos no registrados en el Registro Civil,
según área y quintil económico