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Se
ha postulado que algunos hombres piensan que el cuidado de niños
cuando están enfermos es la responsabilidad sólo de
la mujer y que no es necesaria su participación. Otros controlan
el acceso de los niños a atención médica y
a las medicinas. Debido a que en el Ecuador existe poca información
con respecto a la participación de los hombres en asuntos
relacionados con la salud del niño, en la ENDEMAIN 2004 se
incluyeron algunas preguntas al respecto.
Para
comenzar con la serie de preguntas, a las madres de los niños
seleccionados aleatoriamente, se les preguntó si el padre
que engendró al niño seleccionado vivía actualmente
con ella y por ende con el niño. En el Cuadro
13.28 se puede ver que el 81.8 por ciento de los padres vive
con sus hijos, cifra que es ligeramente mayor en el área
rural (83.1%) que en la urbana (80.7%). Según edad de la
madre, se observa que la presencia del padre en el hogar es menor
para niños cuyas madres tienen de 15 a 24 años (73.1%
a 77.9%). Con una sola excepción, no existen mayores diferencias
en la presencia del padre con respecto a la edad del niño,
aunque los datos surgieren que a mayor edad del niño, mayor
es la probabilidad que el padre viva en otro lugar.
Si el padre del niño seleccionado
vivía en el hogar, se formuló a las madres tres preguntas:
1) Si el niño está enfermo, le ayuda el padre a cuidarle?
2) Si usted quiere llevar el niño a un establecimiento de
salud, tiene que obtener el permiso de padre?, y 3) Si usted requiere
comprar medicinas en una farmacia para darle al niño, necesita
que el padre le de el dinero para comprarla?.
Según
el Cuadro 13.28,
de acuerdo con lo informado por las madres, el 88.4 por ciento de
los padres ayuda a cuidar al niño cuando está enfermo.
Dicha participación del padre no presenta mayor variación
según las características presentadas en el Cuadro,
pero se incrementa con el nivel educativo o económico de
la madre, del 81.2 por ciento de niños cuyas madres no tienen
educación formal al 94.4 por ciento para las que registran
instrucción superior, y del 84.9 por ciento de niños
cuyas madres son del nivel económico bajo al 91.7 por ciento
de madres con nivel alto.
El 31.3 por ciento de las madres
informó que tienen que obtener el permiso del padre para
llevar al niño a un establecimiento de salud. Los porcentajes
son mayores en madres que viven en el área rural (42.1%),
en madres indígena (50.1%), en las de 45 a 49 años
de edad (45.6%) y entre las sin instrucción formal (47.8%).
Tres de cada cuatro madres informaron
que necesitan que el padre de el dinero para comprar medicinas en
una farmacia cuando el niño está enfermo. Otra vez
se encuentran los mayores porcentajes en madres del área
rural, en madres indígenas y en las sin o con poca educación
formal. En general, la proporción que necesita la ayuda financiera
del padre disminuye a medida que aumenta la edad de la madre.
Como se indicó anteriormente,
el 18.2 por ciento de los padres no vive con sus hijos. La ausencia
del padre puede resultar en la no participación en la vida
y bienestar de sus niños. A las madres de niños cuyos
padres no viven con ellos, se les preguntó: “En los
últimos 12 meses le ha dado el padre del niño dinero
para mantenerlo”? y “En los últimos 12 meses
cuántas veces le ha visitado el padre al niño”?.
En el Cuadro 13.29 se puede ver que sólo el 39.2 por ciento
de los padres ausentes ha dado dinero para mantener a su niño,
cifra que desciende al 33.3 por ciento en el área rural,
al 30.4 por ciento en niños cuyas madres son solteras y al
33.8 por ciento entre niños de 36 a 59 meses de edad. Los
mayores porcentajes se encuentra en niños cuyas madres son
casadas o unidas (50.9%) y cuyas madres tienen mayor instrucción
(alrededor del 54%).
Con relación al número
de visitas hechas por el padre ausente en los últimos 12
meses, se observa que el 56.3 por ciento de los padres no hizo ninguna
visita. La probabilidad de no realizar una visita aumenta en la
medida que se incrementa la edad del niño, del 49.1 por ciento
entre niños de 0 a 5 meses de edad al 61.7 por ciento entre
aquellos de 36 a 59 meses, y llega al 72.5 por ciento en niños
cuyas madres son casadas o unidas. No se observa ninguna diferencia
según sexo del niño. Se aprecia que el 14.7 por ciento
de los niños recibió 1 a 4 visitas en los últimos
12 meses, mientras que un porcentaje similar recibió 15 ó
más visitas. Otro 4.6 por ciento recibió 5 a 9 ó
de 10 a 14 visitas durante el transcurso del último año. |