La primera pregunta en el cuestionario del módulo
titulado “Atención de Salud Preventiva – Últimos
30 días”, fue: “En los últimos 30 días,
visitó algún establecimiento o proveedor de salud
para hacerse un chequeo general o parcial, o recibir algún
servicio preventivo: vacunas, control del niño sano, medir
la presión, control odontológico, consejería
o consulta sobre planificación familiar, etc.?”. En
los Cuadros
18.21 y 18.22
se puede observar que sólo el 5.6 por ciento de la población
usó servicios preventivos de salud durante los 30 días
previos a la entrevista, cifra que aumenta al 6.8 por ciento en
el área urbana, pero baja al 4.0 por ciento en la rural.
El uso de servicios preventivos varía del 4.6 por ciento
en la Costa al 9.5 por ciento en la Insular. Es necesario indicar
que estos resultados son más bajos de lo esperado, lo que
puede deberse al corto periodo de tiempo de referencia de la pregunta,
que fue los 30 días previos a la entrevista.
Se
nota en el Cuadro
18.22 que el uso de servicios preventivos de salud es más
elevado en el caso de menores de cinco años (11.6%), en las
personas con instrucción superior (8.4%) y en aquellas del
quintil económico más alto (9.5%). Al contrario, sólo
el 2.8 por ciento de personas sin instrucción formal y el
2.9 por ciento de aquellas del nivel económico inferior usó
un servicio de salud preventiva. También se observa en el
mismo cuadro que la probabilidad de usar servicios preventivos es
mayor entre personas aseguradas que en las no aseguradas (7.9% contra
5.0%).
De
la población que usó algún servicio de salud
preventiva, el 41.7 por ciento acudió a un establecimiento
del MSP, el 23.3 por ciento a un consultorio médico privado
y el 9.0 por ciento a un hospital o clínica privados. Otro
7.0 por ciento consultó con un establecimiento de una fundación
u ONG, mientras que el 5.1 por ciento fue atendido en un establecimiento
del IESS. El uso de establecimientos en el sector público
fue mayor en el área rural que en la urbana (57.9% contra
41.7%), mientras que el uso del sector privado fue mayor en el área
urbana que la rural (43.5% contra 32.2%). Se observa que en la medida
que aumenta el nivel educativo y económico, también
aumenta el uso del sector privado, del 40.5 por ciento en personas
sin instrucción formal al 62.7 por ciento en aquellas con
instrucción superior, y del 15.6 por ciento en personas de
nivel económico inferior al 64.5 por ciento en las del superior. |