El
uso de condones de manera continua y adecuada puede contribuir a
reducir la velocidad de la expansión de la epidemia del VIH/SIDA
entre la población sexualmente activa. Por esta razón,
a las mujeres que estuvieron activas sexualmente durante el último
año previo a la entrevista, se les preguntó si habían
usado condones en su última relación sexual; el 6.1
por ciento respondió afirmativamente a esta pregunta (Cuadros
16.34, 16.35
y Gráfico 16.8). Las mujeres solteras presentan la proporción
más alta de uso de condones (20.8%), seguida por mujeres
separadas, viudas o divorciadas (11.2%). El uso del condón
en la última relación sexual en el área urbana
casi duplica a la rural (7.3% contra 3.8%). Sólo el 0.4 por
ciento de mujeres sin educación formal usó el condón
en la última relación sexual, alcanzando un máximo
del 10.4 por ciento en mujeres con instrucción superior.
En forma similar, se incrementa del 3.2 por ciento entre mujeres
ubicadas en el nivel económico bajo al 9.1 por ciento entre
las que pertenecen al nivel alto. Con respecto a la percepción
personal del riesgo de infectarse del VIH/SIDA, llama la atención
que el uso es reducido entre mujeres que perciben riesgo de contraer
el VIH (5.7%).
Gráfico
16.8
Mención del uso del condón como forma o manera de
prevenir
infectarse del VIH/SIDA, por provincia.
(Mujeres de 15 a 49 años de edad que conocen o han oído
hablar del VIH/SIDA,
tuvieron relaciones sexuales en el último año y usaron
el condón)
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Al
6.1 por ciento de mujeres que usó el condón en su
última relación sexual durante el año previo
a la entrevista, se les leyó tres diferentes propósitos
o razones para el uso del condón y se dejó la opción
de mencionar una cuarta razón. De esta forma, cada entrevistada
podía mencionar más de un propósito o razón.
En el Cuadro
16.36 y Gráfico 16.9 se observa que el 93.2 por ciento
había usado el condón para evitar el embarazo, el
31.7 por ciento para evitar el VIH/SIDA y el 35.0 por ciento para
evitar otras ITS. El uso del condón con el propósito
de protegerse de la infección de VIH/SIDA fue más
frecuente entre mujeres solteras (59.2%), en mujeres separadas,
divorciadas o viudas (56.9%), en las del nivel económico
bajo (43.8%) y entre las que aprobaron la instrucción primaria
o tienen estudios a nivel secundario (alrededor de 39%). Llama la
atención que sólo el 36.2 por ciento de las mujeres
que perciben que tienen algún riesgo de adquirir el VIH usó
el condón para evitar el VIH/SIDA.
Por
el contrario, a las mujeres que no usaron el condón en la
última relación sexual se les preguntó la razón
por la cual no lo habían usado en esa ocasión. El
51.7 por ciento respondió que no lo usó porque “usa
o usaba otro método” de planificación familiar
(Cuadro 16.37),
el 15.6 por ciento mencionó que “nunca ha usado condones”,
el 8.8 por ciento dijo que “a su pareja no le gusta”
usar condones y el 7.5 por ciento que “tiene una sola pareja”.
Con raras excepciones, las tres razones más frecuentes para
no usar el condón, según las características
que se incluyen en el Cuadro
16.37, son: el uso de otro método de planificación
familiar, el no usar condones y la oposición al uso de parte
de la pareja.
Gráfico
16.9
Propósito del uso del condón en la última relación
sexual
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