La violencia sexual comprende una gran diversidad de actos, tales como relaciones sexuales forzadas por el esposo, compañero, u otro conocido, violación por parte de extraños, la solicitud de favores sexuales a cambio de trabajo o calificaciones escolares, abusos sexuales a menores, entre otros (OMS, Informe Mundial Sobre La Violencia y la Salud, Ginebra, 2003). La mayor parte de las agresiones sexuales tienen como víctimas a mujeres y niñas, y son perpetradas por hombres o niños.

En la ENDEMAIN 2004 se aplicó una serie de preguntas sobre dos áreas de la violencia sexual: 1) la violación, definida como el forzamiento u obligación para tener relaciones sexuales con penetración, y 2) el abuso sexual sin penetración, que incluye el forzamiento u obligación a desvestirse, tocar las partes íntimas, o hacer otros actos sexuales sin llegar a la penetración. En el presente análisis se hace referencia a la primera área con el concepto de “sexo forzado” y a la segunda con el de “abuso sexual”.

En el Cuadro 15.25 se muestra que casi el 10 por ciento de las mujeres de 15 a 49 años de edad reportó que en el transcurso de su vida había experimentado alguna forma de violencia sexual, el 7 por ciento que fue forzado sexualmente (con penetración) y el 4 por ciento alguna situación de abuso sexual (sin penetración). El 1.3 por ciento de las mujeres reportó que había sido víctima de ambos tipos de violencia sexual.

Las mujeres con residencia urbana reportaron los dos tipos de violencia con mayor frecuencia que las rurales, sobresaliendo la región Amazónica con frecuencia relativamente alta de violencia sexual. Las características individuales asociadas con violencia sexual son: el estar divorciada, separada o viuda, entre 35 y 39 años de edad, menores niveles de instrucción y quintil económico bajo (Cuadro 15.26 y Gráfico 15.6).

Gráfico 15.6
Sexo forzado (con penetración) o abuso sexual (sin penetración) durante toda la vida, según área de residencia y estado civil o conyugal actual de la mujer
(Mujeres de 15 a 49 años de edad)

A las mujeres que reportaron sexo forzado o abuso sexual se les preguntó quién la había obligado a hacer estos actos. Como se muestra en el Cuadro 15.27, en la mayoría, de ambos casos de violencia sexual, los responsables resultaron ser conocidos, 86 por ciento en el sexo forzado y 81 por ciento en el abuso sexual. En cambio, sólo el 8 por ciento de las mujeres forzadas sexualmente y el 13 por ciento de las abusadas sexualmente reportó que el responsable era un desconocido.

Entre las personas conocidas, hubo variación en la relación de la mujer con el hombre que cometió la violencia sexual según tipo de acto. Para el sexo forzado, abusadores nombrados con mayor frecuencia fueron los esposos o compañeros (27%), los ex esposos o ex compañeros (20%), los novios o ex novios (16%) y los vecinos, amigos u otros conocidos (14%). Para mujeres con experiencia de abuso sexual sin penetración, en cambio, la persona identificada con mayor frecuencia fue un vecino, amigo, u otro conocido sin parentesco familiar (25%), novios o ex novios (17%), y los primos, tíos o hermanos (14%).

A las mujeres que reportaron haber sido forzadas o abusadas sexualmente o abusadas se les preguntó la edad que tenían la primera vez que les sucedió. El porcentaje de mujeres que reportó el primer abuso sexual (sin penetración) a una edad menor de los 15 años (42%) (Cuadro 15.28), fue mayor que el porcentaje que reportó el primer sexo forzado (con penetración) antes de esa edad (23%) (Cuadro 15.29). Para el 7 por ciento de las mujeres forzadas, la primera vez ocurrió cuando tenían menos de diez años de edad, y para el 16 por ciento cuando tenían de 10 a 14 años. En contraste, para el 18 por ciento de mujeres abusadas sexualmente, la primera vez ocurrió antes de los 10 años de edad, y para el 25 por ciento entre los 10 y 14 años.

El porcentaje de mujeres que reportó el abuso sexual antes de los 10 años de edad resulta ser mayor en el área urbana con respecto a la rural (Cuadro 15.28). Las residentes de la Sierra informaron con mayor frecuencia que la primera experiencia de sexo forzado o abuso sexual ocurrió cuando tenían 10 años o menos, en comparación con mujeres residentes en la Costa.

Son destacadas las cifras de sexo forzado con penetración en las solteras, menores de 10 años hasta 19 años cumplidos (rango de 15.6% hasta 43.8%). En tanto que ese abuso en separadas, divorciadas y viudas, es mayor desde 20 años hasta 30 años y más (del 18% al 22.8%).