En la encuesta EDEMAIN-2004 se incluyó preguntas sobre las relaciones de pareja en tres aspectos: 1) la medida en que las parejas participan en la toma de decisiones con respecto a algunos aspectos de la familia y el hogar; 2) características de la relación entre las parejas; y 3) opiniones sobre situaciones en que la violencia física por parte del esposo o compañero puede ser justificada.

En relación a la toma de decisiones en algunos aspectos de la familia y el hogar, el Cuadro 15.1 indica que para las mujeres actualmente casadas o unidas, la mayoría responden que los dos miembros de la pareja toman decisiones conjuntamente. En particular, la mayoría de mujeres actualmente casadas o unidas respondieron que los dos toman decisiones conjuntamente para visitas familiares (79%), uso de anticonceptivos (69.6%), cómo gastar el ingreso de la familia (68.6%), y cómo disciplinar a los hijos (68.1%). En cuanto a decisiones tomadas más por la mujer sola, el 29 por ciento relató que son ellas las que deciden cuando un hijo necesita ir al medico, y el 24 por ciento sobre el trabajar o estudiar fuera de la casa. En relación a decisiones tomadas más por el hombre solo, el 19 por ciento de mujeres relató que es el hombre quien toma decisiones sobre cómo gastar el ingreso de la familia y 22 por ciento de mujeres relato que es el hombre que tomen decisiones sobre si ella trabaja o estudia fuera del hogar.

En el caso de mujeres separadas, divorciadas o viudas, es evidente que la frecuencia de la toma de decisiones por las dos personas en conjunto en sus relaciones previas fue menor. Las mujeres anteriormente casadas o unidas, por su lado, reportan más frecuencia de toma de decisiones por ellas solas, en comparación a mujeres actualmente casadas o unidas. Así mismo, relataron con más frecuencia que fueron los hombres que tomaban decisiones, particularmente sobre gasto de ingreso familiar, trabajar o estudiar fuera de la casa, y sobre visitas familiares.

Para entender mejor la calidad de la relación entre las parejas, la ENDEMAIN incluyó una pregunta sobre cuatro aspectos de la vida conyugal (Cuadro 15.2). Casi tres cuartas partes de mujeres actualmente casadas o unidas respondieron que su esposo o compañero siempre le consulta su opinión (69%), que él es siempre cariñoso con ella (76%), y que él siempre respeta los derechos de ella (75%). En referencia a la fidelidad de su pareja, 60 por ciento de las mujeres relataron que nunca habían sospechado que su pareja era infiel, mientras el 25 por ciento respondió que a veces había sospechado, y 11 por ciento siempre sospechaban que su pareja era infiel.

Entre las mujeres anteriormente casadas o unidas, una mayor proporción relató que su esposo o compañero consultaba su opinión solo a veces o nunca, era cariñoso con ella solo a veces o nunca, y que respetaba sus derechos a veces o nunca. En comparación con mujeres actualmente en unión, las previamente casadas o unidas indicaron con más frecuencia que sospechaban que su esposo era infiel (49% siempre sospechaban).

La tercera pregunta dirigida sobre relaciones de género enfocó la opinión de las mujeres sobre situaciones en que un esposo tiene razón en pegar o maltratar a su esposa o compañera (Cuadro 15.3). En general, la mayoría de mujeres respondieron que el esposo o compañero no tiene razón, pero hubo variaciones notables con respecto a algunas situaciones. Sólo el 6 por ciento de las entrevistadas pensaban que existe razón a usar fuerza física en el caso que la mujer se niegue a tener relaciones sexuales con su compañero, pero casi el 28 por ciento pensaba que tiene razón en el caso de sospecha de que ella anduviera con otro hombre. Por lugar de residencia de la mujer, existen variaciones significativas. Por ejemplo, mientras 22 por ciento de residentes urbanas piensan que el hombre tiene derecho de pegar a su esposa en el caso de sospecha de infidelidad, en el área rural esta opinión es compartida por el 37 por ciento de las mujeres.