La fecundidad es una de las variables más importantes para evaluar la tendencia del crecimiento de la población, en la encuesta ENDEMAIN 2004 se recolectó información detallada sobre el comportamiento reproductivo de la mujer, lo cual permite obtener estimaciones de los niveles y los determinantes próximos de la fecundidad.

Para cada entrevista se cuenta con datos sobre la historia de nacimientos: número de hijos nacidos vivos, fecha de nacimiento y sexo de cada uno de los hijos, su condición de sobrevivencia al momento de la entrevista y la edad al morir de los fallecidos. Esta información permite obtener estimaciones de los niveles actuales y las tendencias de la fecundidad y mortalidad.

6.1 Niveles y tendencias de la fecundidad (Cuadro 6.1 y Gráficos 6.1 y 6.2)

  • Igual que a nivel nacional, aunque a niveles un poco más bajos, la ENDEMAIN 2004 confirma que la fecundidad en Pichincha y Quito, para el período 1999-2004, se ha mantenido casi estable con respecto al período 1994-1999. El nivel de la fecundidad, medido por la tasa global de fecundidad (TGF), indicador que se interpreta como el número promedio de hijos que tendría una cohorte de mujeres al término de su vida fértil con los niveles actuales de fecundidad, es de 2.9 hijos por mujer para Pichincha y 2.7 hijos para Quito.

Gráfico 6.1
Evolución de la tasa global de fecundidad (TGF)
(Encuestas ENDEMAIN 1994, 1999 y 2004)

  • En general, las tasas específicas de fecundidad han seguido una tendencia descendente y consistente en todas las edades, excepto en la de adolescentes de 15-19 años en los últimos 5 años, las cuales han cobrado un inusitado incremento. En los últimos 5 años en Pichincha, la fecundidad en el 69 por ciento se concentra en mujeres de 20 a 34 años, dentro de las cuales las mujeres más fecundas son las de 20 a 24 años, con el 27 por ciento. En Quito, la fecundidad de mujeres de 20 a 34 representa el 67 por ciento de los nacimientos y de mujeres de 20 a 24 años el 25 por ciento. El aporte de las adolescentes es del 16 y 15 por ciento en Pichincha y Quito, respectivamente.

Gráfico 6.2
Tasas específicas de fecundidad por edad
(Período 1999 – 2004)

6.2 Diferenciales de la fecundidad (Cuadro 6.2 y Gráfico 6.3)

  • Como siempre ha ocurrido en encuestas anteriores, en cuanto se refiere al nivel educativo, entre más alto el nivel menor es la fecundidad, con una diferencia en Pichincha de 2.2 hijos entre mujeres sin instrucción o con primaria y aquellas con estudios superiores (4.1 versus 1.9). En Quito la diferencia es aún mayor en el orden de 2.8 hijos (4.5 versus 1.7 hijos).
  • Los diferenciales son aún más grandes según el nivel económico de las personas. Las mujeres de Pichincha de los quintiles más pobres tienen en promedio entre 4.9 y 4.5 hijos durante su período reproductivo, nivel muy superior al de mujeres ubicadas en el quintil más rico con 1.8 hijos en promedio (diferencia de 3 hijos). En Quito, el promedio de hijos de mujeres clasificadas en estos quintiles extremos es de 5.2 y 1.6 hijos, en ese orden, es decir una diferencia de 3.6 hijos.

Gráfico 6.3
Pichincha: Tasa global de fecundidad (TGF),
según quintil económico

6.3 Factores determinantes de la fecundidad (Cuadros 6.3 y 6.4; Gráfico 6.4)

  • Los factores determinantes de la fecundidad son la edad a la cual las mujeres tienen el primer hijo, lo que a su vez se relaciona con la edad a la primera relación sexual y primera unión, y la nupcialidad. Con respecto a la exposición al riesgo de embarazo (Cuadro 6.3), se encontró que en Pichincha las edades medianas a la primera relación sexual (18.0 años), primera unión (21.4 años) y primer nacimiento (22.0 años) son un poco más bajas que en Quito, cuyas edades medianas son 19.5, 22.2 y 22.5 años, en ese orden. En Pichincha y Quito, tres de cada cuatro mujeres de 15 a 49 años ha tenido relaciones sexuales durante su vida, alrededor de las dos terceras partes ha estado alguna vez unida y así mismo ha tenido algún hijo nacido vivo.
  • Los resultados de la encuesta indican que en Pichincha el 57 por ciento de las mujeres de 15-49 años viven en unión conyugal (casadas legalmente o unidas) y cerca de la tercera parte son solteras. En Quito el porcentaje de mujeres en unión es un poco menor (54.5%) e igual el porcentaje de solteras (Cuadro 6.4).

Gráfico 6.4
Pichincha: Mujeres por estado civil y conyugal, según edad

  • Con respecto a la edad de las mujeres, es claro observar que a medida que aumenta la edad disminuye bruscamente el porcentaje de solteras y aumenta el de casadas o unidas, y también el de mujeres desunidas (viudas, divorciadas y separadas). En relación con el nivel de instrucción es notorio los mayores porcentajes de mujeres solteras en los niveles secundario y superior, con una amplia diferencia con respecto a mujeres con bajos niveles de instrucción. Esto determina menores porcentajes de mujeres casadas o unidas y de desunidas.

6.4 Preferencias reproductivas (Cuadros 6.5, 6.6 y 6.7; Gráfico 6.5)

  • En Pichincha y Quito alrededor del 38-39 por ciento de los nacimientos ocurridos en los últimos 5 años no fueron planeados (quería esperar y no quería más hijos), los porcentajes son más elevados cuando la mujer tiene 30 años o más de edad, cuando los niveles de instrucción son bajos y cuando el orden de nacimiento es a partir del cuarto hijo (Cuadro 6.5).

Gráfico 6.5
Pichincha: Planeación de los nacidos vivos en los últimos 5 años

  • La TGF deseada, la cual expresa el nivel de fecundidad que teóricamente resultaría si todos los nacimientos no deseados se hubieran evitado, a nivel provincial es de 2.3 hijos por mujer y la no deseada 0.6 hijos, y las de Quito son 2.1 y 0.6 hijos, respectivamente (Cuadro 6.6). En Pichincha, según el nivel de instrucción, la TGF deseada expresa una diferencia de 1.3 hijos entre mujeres con bajos niveles de instrucción y aquellas con algún año de instrucción superior (en Quito alrededor de un hijo).
  • De acuerdo con la ubicación de las mujeres en los quintiles económicos, en Pichincha y Quito, la diferencia entre la TGF observada y deseada de mujeres de los quintiles más pobres (quintiles 1 y 2) es de 1.6 hijos, muy superior a los 0.3 hijos en mujeres ubicadas en los quintiles más ricos. Si se pudieran evitar los nacimientos no deseados, la TGF en Pichincha disminuiría de 2.9 a 2.3 hijos y en Quito de 2.7 a 2.1 hijos, una reducción del 22 por ciento en el nivel de fecundidad real, en ambos casos.
  • En Pichincha y Quito, más de la mitad de las mujeres casadas o unidas no esterilizadas, no quieren tener más hijos (59% y 55%, respectivamente). El deseo de no tener más hijos aumenta rápidamente con la edad y disminuye a medida que es más alto es el nivel de instrucción alcanzado por las mujeres (Cuadro 6.7). El deseo de hijos es por lo tanto todo lo contrario según la edad y el nivel de instrucción. El 58 y 59 por ciento de las mujeres con educación superior en Pichincha y Quito no quieren más hijos, respectivamente, cuya proporción aumenta al 70 y 66 por ciento entre mujeres sin educación o con primaria, en ese mismo orden. En general, el deseo de no más hijos está estrechamente ligado a la fecundidad alcanzada por las mujeres.
 
 
 
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