El SIDA constituye actualmente una de las enfermedades de mayor interés para los responsables de la salud pública y se ha convertido en una pandemia que amenaza a todos los países del mundo por su rápido incremento, alta letalidad y falta de medios eficaces para su prevención y tratamiento. El Ecuador no está exento de este problema y evidentemente es grande ya el número de portadores, aún reconociendo que el subregistro es significativo.

16.1 Conocimiento de las infecciones de transmisión sexual (ITS) (Cuadro 16.1)

  • En comparación con datos a nivel nacional y de otras provincias, en Pichincha existe un relativo buen conocimiento de las principales infecciones de transmisión sexual. En general, el 96 por ciento de todas las mujeres en edad fértil conoce o ha oído hablar del VIH/SIDA, 76 por ciento de la gonorrea, 61 por ciento de la Hepatitis B y 60 por ciento de la sífilis. Para estas cuatro infecciones el conocimiento de las mujeres de Quito es aún más alto: 98, 81, 69 y 67 por ciento, en ese mismo orden. Excepto por el nivel de instrucción de las mujeres, no se encuentran diferencias significativas en el conocimiento de estas infecciones según edad y estado civil o conyugal. Aunque llama la atención el alto porcentaje de conocimiento que tienen las solteras, para las 4 enfermedades y en ambos dominios.

16.2 Conocimiento del VIH/SIDA y formas de prevención primaria (Cuadros 16.2 y 16.3; Gráficos 16.1 y 16.2)

  • Como se observó anteriormente, en Pichincha y Quito, casi existe un conocimiento total sobre el VIH/SIDA; sin embargo el mismo baja al 66 por ciento cuando es respuesta espontánea (73% en Quito), complementado con el 30 por ciento de respuestas dirigidas (26% en Quito) (Cuadro 16.2).
  • El conocimiento espontáneo o dirigido del VIH/SIDA no tiene mayor grado de relación con las características sociodemográficas y económica de las mujeres, pero sí cuando ese conocimiento se lo registra como de manera espontánea, especialmente con respecto a la instrucción y al quintil económico al que pertenece la mujer. El conocimiento espontáneo asciende a nivel provincial del 40 por ciento entre mujeres con baja escolaridad al 82 por ciento entre aquellas con instrucción superior, y del 42 por ciento en el quintil más pobre al 76 por ciento en el más rico. También se observa mayor conocimiento de mujeres menores de 35 años de edad, en solteras y en aquellas sin experiencia sexual.

Gráfico 16.1
Pichincha: Conocimiento espontáneo del VIH/SIDA,
según quintil económico
(Mujeres de 15 a 49 años de edad)

  • Uno de los indicadores que la ONUSIDA propone para investigar el conocimiento del VIH/SIDA, a través de encuestas demográficas y de salud, es la identificación de las tres formas de prevención de su transmisión sexual: la abstinencia sexual, la fidelidad y el uso de condones en todas las relaciones sexuales. Según la ENDEMAIN 2004, en Pichincha, sólo el 15 por ciento de las mujeres conoce de manera espontánea las tres formas en conjunto, en Quito el 18 por ciento (Cuadro 16.3). El menor conocimiento espontáneo de las tres formas en conjunto se encuentra en mujeres solteras, entre aquellas con bajos niveles de instrucción y entre las que no tienen experiencia sexual.
  • La forma más conocida individualmente en Pichincha es “usar condones” (60%), seguida por la “monogamia” (fidelidad) con el 38 por ciento, y “la abstinencia sexual” (25%). En Quito el conocimiento individual es más alto y llega al 64, 43 y 29 por ciento, en ese mismo orden. El menor conocimiento sobre estas tres formas de manera individual se da principalmente en mujeres con baja escolaridad. No hay mayores diferencias con respecto a la edad, excepto el porcentaje más bajo sobre la fidelidad en mujeres jóvenes de 15-24 años de edad.

Gráfico 16.2
Conocimiento espontáneo de las tres formas de
prevención primaria de la trasmisión del VIH/SIDA
(Mujeres de 15 a 49 años que conocen o han oído hablar del SIDA)

16.3 Conocimiento y uso de la prueba del VIH/SIDA (Cuadro 16.4 y Gráfico 16.3)

  • En Pichincha, dos de cada tres mujeres que conocen o han oído hablar sobre el VIH/SIDA (69%), conocen o han oído hablar también de la prueba o examen (77% en Quito). Este conocimiento se incrementa con el nivel educativo de las mujeres, sin existir mayor relación con respecto a la edad, estado civil o marital y experiencia sexual.
  • Del total de mujeres que conocen la enfermedad, poco más de la mitad (52%) sabe dónde hacen la prueba del SIDA (61% en Quito) y el 18 por ciento se ha realizado la prueba o examen (22% en Quito). El porcentaje de mujeres que se ha hecho la prueba a nivel provincial está relacionado principalmente con el nivel de instrucción, pues varía del 5 por ciento en mujeres sin instrucción o con primaria al 40 por ciento entre aquellas que tienen instrucción superior. Sobresalen también los mayores porcentajes de mujeres de 25 a 34 años de edad y de aquellas que tienen experiencia sexual.

Gráfico 16.3
Mujeres que han oído hablar sobre la prueba del VIH/SIDA,
saben dónde la hacen y se han hecho alguna vez la prueba
(Mujeres de 15 a 49 años que conocen o han oído hablar del SIDA)

16.4 Percepción personal del riesgo de adquirir el VIH/SIDA (Cuadro 16.5)

  • Según la ENDEMAIN 2004, una de cada cuatro mujeres en edad fértil en Pichincha (27%) que conoce o ha oído hablar del VIH/SIDA, cree que tiene algún riesgo o peligro de infectarse (28% en Quito). Sobre estos niveles, prácticamente no existen diferenciales de riesgo según la edad, el estado civil o conyugal, el nivel de instrucción o la experiencia sexual de la mujer.
 
 
 
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