6
 
 
Fecundidad
   
La fecundidad es una de las variables más importantes para evaluar la tendencia de crecimiento de la población; la Encuesta ENDEMAIN 2004, recolectó información detallada sobre el comportamiento reproductivo de la mujer, lo que permite obtener estimaciones de sus niveles y de los determinantes próximos de la fecundidad.

El nivel de fecundidad del Ecuador para el período 1999 – 2004, medido por la Tasa Global de Fecundidad (TGF), indicador que se interpreta como el promedio de hijos que tendría una cohorte de mujeres al término de su vida fértil con los niveles actuales de fecundidad, es de 3.3 hijos por mujer. En los últimos 25 años la fecundidad ecuatoriana ha descendido en alrededor del 39 por ciento, si se compara que en el período de 1974-1979 fue de 5.4 hijos por mujer.

6.1 Tasa global de fecundidad (TGF) y tasas específicas de fecundidad por edad

El Cuadro 6.1 evidencia los diferenciales de fecundidad según grupo étnico, en mujeres de 15 a 49 años, en el período de Julio 1999 a Junio 2004. La tasa global de fecundidad de las mujeres indígenas es 4.9, la de las mestizas 3.1, de las de raza blanca 2.9 y del grupo “otro” (que incluye raza negra) 3.9 hijos por mujer (Gráfico 6.1). El grupo indígena tiene una fecundidad 37 por ciento más alta que las de la etnia mestiza y 41 por ciento superior a la de raza blanca.

GRÁFICO 6.1
Tasa global de fecundidad, según grupo étnico

Las tasas específicas de fecundidad por edad de las mujeres indígenas simulan a las correspondientes las del área rural del país, pero superándolas. Estas mismas tasas correspondientes al grupo étnico mestizo son menores que las del promedio nacional (Gráfico 6.2). Entre las tasas específicas por edad del grupo étnico “otro”, que incluye las mujeres negras, llama la atención las de las adolescentes, con cifra de 162 nacimientos por mil mujeres de esa edad, que supera el nivel de todas las etnias comparadas.

GRÁFICO 6.2
Tasas específicas de fecundidad, por edad, según grupo étnico


6.2 La edad mediana a la primera relación sexual, primera unión y primer nacimiento
Divide a una población en dos grupos numéricamente iguales, la mitad menos y la otra mitad más que este promedio. Los determinantes de la fecundidad son la nupcialidad y la edad en que las mujeres tienen el primer hijo, condicionadas por el riesgo de embarazo que da la primera relación sexual.

El Cuadro 6.2 presenta las edades medianas del país para estos eventos, que son: para la primera relación sexual 18.7 años, para la primera unión 20.6 años, para el primer nacimiento 21.6 años. La edad mediana para la primera relación sexual del grupo indígena es 1.6 por ciento menor que la cifra nacional. Casi igual para las etnias mestiza y blanca. El grupo “otro” tiene una edad mediana 8.6 por ciento menor que la del país, esto es que en ella la primera relación sexual ocurre 1.6 años antes que el promedio país.

La edad mediana a la primera unión, entre las indígenas es 2.4 por ciento menor que la media del país, las razas mestiza y blanca no tienen diferencia significativa. La etnia que incluye la raza afroecuatoriana tiene un año menos que la cifra nacional, para producirse. La edad mediana para el primer nacimiento en el grupo indígena es 3.3 por ciento más precoz que el total. Las etnias mestiza y blanca tienen mediana igual para este evento y la “otra” tiene un año antes para producirse (20.1 años vs. 21.2 años). En resumen las edades medianas de las indígenas son un poco inferiores que las de las mujeres mestizas.

6.3 Amenorrea y abstinencia postparto
Los intervalos entre nacimientos pueden ser afectados por la amenorrea y la abstinencia postparto. La amenorrea y anovulación postparto tienen relación con la duración, frecuencia e intensidad del amamantamiento. Ello conduce a la producción del período de no susceptibilidad de embarazo, que en promedio en el país es de 8.4 meses, mientras que la duración de la amenorrea postparto, es de 7.8 meses y la abstinencia sexual postparto de 2.3 meses.

El Cuadro 6.3 presenta los datos nacionales descritos y las diferencias que se observan según los grupos étnicos. Todos los porcentajes correspondientes a las madres indígenas son superiores al promedio total: amenorrea postparto (10.9 meses), abstinencia sexual postparto (2.9 meses), período no susceptible (11.4 meses). Las mujeres de raza autodeclarada mestiza, tienen en general valores inferiores al total (7.5, 2.3 y 8.1 meses en el mismo orden). Las mujeres de raza blanca tienen cifras inferiores a la mestiza (6.1, 1.9 y 6.7 meses).

6.4 Preferencias reproductivas
 

A las mujeres entrevistadas que tuvieron nacidos vivos en los últimos 5 años, se les preguntó si habían querido quedar embarazadas en ese momento, si hubieran deseado esperar más tiempo, o si no querían tener más hijos, clasificándose tales preferencias como embarazo “planeado”, “deseado pero no previsto” y “no deseado”. El Cuadro 6.4, precisa los totales de esas categorías: planeado (64%), no previsto (18%) y no deseado (19%). Las mujeres indígenas entrevistadas tienen menor proporción de los planeados (59%) y mayor de no deseados (25%), menor también de no previstos (16%); mientras las mujeres mestizas tienen porcentajes inversos a los descritos precedentemente. (Gráfico 6.3)

GRÁFICO 6.3
Planeación de los nacidos vivos en los últimos 5 años, según grupo étnico

6.5 Tasa global de fecundidad deseada y no deseada
La tasa global de fecundidad deseada, expresa el nivel de fecundidad que teóricamente resultaría si todos los nacimientos no deseados se hubieran evitado.

En el Cuadro 6.5 se observa que a nivel nacional, la TGF deseada para el período 1999 – 2004 es de 2.6 hijos por mujer, la cual resulta ser 21 por ciento menor que la observada (3.3 hijos por mujer) y la no deseada (0.7 hijos). Se patentizan las diferencias según grupos étnicos, las mujeres indígenas tienen una TGF deseada más alta (3.5 hijos) que es 29 por ciento menor que la observada (4.9 hijos). Las mujeres mestizas tienen la TGF deseada (2.5 hijos) menor en 19 por ciento que la observada (3.1 hijos por mujer).

La TGF no deseada en el país es de 0.7 hijos, la de las indígenas lo duplica (1.4 hijos), mientras la de las mestizas es levemente inferior (0.6 hijos).

 
Arriba